
El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó a la OEA de estar con el golpe de Estado que pretende impedir su reelección en primera vuelta.
Morales precisó que la misión de observadores electorales de de la OEA ya se había pronunciado para cuestionar la transparencia y la credibilidad del proceso sin que este hubiera culminado aún.
"No ofrecen pruebas, por eso son golpistas", denunció Morales, al tiempo que ratificó su llamado a la OEA para que haga una auditoría de los resultados de las elecciones una vez que termine el conteo de los votos de los comicios del pasado domingo.
El pueblo boliviano ha votado en paz y el conteo de actas debe realizarse también en paz, con las garantías de transparencia y acompañamiento de veedores internacionales de organismos y países amigos, sin ninguna restricción. La violencia atenta contra la normalidad del conteo.
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) October 23, 2019
"Dicen que hay fraude, pues que se demuestre", exigió Morales, quien remarcó que cualquiera sea el criterio de los observadores electorales de la OEA, deben respetar la constitución boliviana.
El mandatario aclaró que aún faltan 120 mil votos por escrutar, la mayoría del área rural, y ratificó que si el cómputo oficial determina que va a una segunda vuelta con el líder opositor, Carlos Mesa, respetará ese dictamen. Evo se declaró satisfecho y contento por los resultados preliminares obtenidos, que le dan la reelección en primera vuelta, una victoria con la que él y sus seguidores habrán cumplido con la proclama de Túpac Katari.
“Hemos vuelto hechos millones de votos", parafraseó Morales, al retomar una frase de Tupac Katari, un indígena aimara que lideró un levantamiento contra las autoridades coloniales españolas y a quien se atribuye haber dicho a sus captores:
“A mí solo me matarán… pero mañana volveré y seré millones".

El primer presidente indígena de Bolivia acusó a la oposición boliviana de llenar de odio, desprecio y discriminación a distintos sectores de la población, especialmente a la juventud.
Evo Morales lamentó que los opositores que aluden un supuesto "fraude", desconozcan el voto de los indígenas, y que la derecha afirme que su gobierno es dictatorial, a pesar de que se ha medido en distintas elecciones. El mandatario se preguntó acerca de cuándo un movimiento político había ganado cuatro veces consecutivas las elecciones nacionales en Bolivia, como ha ocurrido con el Movimiento al Socialismo (MAS), partido que él preside.
Sobre su principal contendiente en los comicios del pasado domingo, el expresidente Carlos Mesa, Evo recordó que el líder opositor se había rodeado de todos los políticos neoliberales y privatizadores que han gobernado el país en el pasado. En alusión a los logros económicos y sociales del actual gobierno, Morales reiteró que Bolivia vive su mejor momento, e invitó a todos los sectores a sentarse a tratar los asuntos que haya que mejorar una vez que termine el proceso electoral.
Entre tanto, los líderes opositores prosiguen sus planes golpistas, con una reunión este jueves en la que pretenden conformar un frente único de supuesta defensa del voto y de la democracia, cuando en realidad los están violentando y podrían llevar al país a un enfrentamiento que afecte la estabilidad social, política y económica de Bolivia. Se suma la OEA a ofensiva golpista de la derecha boliviana.
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