
Ecuador vive este miércoles una jornada de extrema tensión, con una movilización de los indígenas en la militarizada capital, Quito, contra el paquetazo neoliberal del acosado presidente, Lenín Moreno. La poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) convoco para hoy a una huelga general, con una concentración en Quito, donde espera sumar fuerzas con otros sectores sociales, como los campesinos, los sindicatos y los estudiantes.
La CONAIE asegura que no se propone el derrocamiento de Lenín Moreno, sino obligarlo a que derogue las medidas económicas neoliberales anunciadas la semana pasada, que golpean fuertemente el costo de vida de los ecuatorianos en condiciones más vulnerables. La CONAIE y los sectores sociales que se lanzaron a las calles desde hace siete días contra el paquete de Moreno exigen particularmente que el mandatario revierta su decisión de eliminar el subsidio estatal a los combustibles, que regía desde hace más de 40 años. Además, la CONAIE y los ecuatorianos que se han lanzado a las calles reclamaron que Moreno deje a un lado las reformas laborales y de impuestos que propuso al Parlamento, y que rompa la carta de intención firmada con el Fondo Monetario Internacional, que exigió los ajustes para entregar apoyo financiero al país.
La CONAIE y las organizaciones sociales han pedido también a Moreno el fin del Estado de excepción que impuso para combatir la protesta y la liberación de los detenidos durante las manifestaciones. En asuntos que atañen a la protección de sus pueblos y territorios, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador, la CONAIE exigió también a Moreno la cancelación de concesiones petroleras, mineras, hidroeléctricas y madereras en las regiones de las etnias originales del país.
#ElParoNoPara La violencia Estatal e Imperialista, no podrá callar el clamor del pueblo, en estos momento la movilización se dirige a la Plaza de Santo Domingo donde luego se retornara a la Casa de la Cultura para instalar una Asamblea Popular. #LaLuchaVaPorqueVa pic.twitter.com/o3uX9ErubT
— CONAIE (@CONAIE_Ecuador) October 9, 2019
Moreno ha insistido en que no dará marcha atrás a sus medidas económicas, aunque se ha declarado dispuesto a dialogar, y de hecho su gobierno sostuvo ayer un primer acercamiento con la CONAIE, bajo el acompañamiento de las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y rectores de universidades. Incluso, en una maniobra de seducción, Moreno desmarcó hoy a los indígenas de los hechos de violencia y vandalismo de los últimos días, calificándolos como gente fundamentalmente de paz, cuyo derecho a la protesta social se ha visto afectada por la injerencia de grupos pagados por los correístas.
Moreno insistió así en su tesis de criminalizar la movilización multisectorial, como un golpe promovido por el ex presidente, Rafael Correa, con el apoyo de Nicolás Maduro, acusaciones que ambos dirigentes han negado y recordado que las causas de la conmoción social en Ecuador, son la consecuencia de las medidas económicas del gobierno. Los líderes indígenas rechazaron ser un instrumento de Correa y su partido Revolución Ciudadana, al tiempo que marcaron distancias con el ex mandatario, con cuyos dos gobiernos se relacionaron de manera conflictiva, incluyendo un intento de derrocarlo.
Lenín Moreno cuenta con el respaldo de la élite empresarial, las fuerzas armadas y no tiene en contra una oposición política fuerte, pero teme al movimiento indígena, que ya fue en el pasado el motor impulsor de la caída de tres presidentes ecuatorianos. Pero Rafael Correa comentó hoy que no ve cómo Moreno puede solucionar el conflicto con los indígenas, si no deroga las medidas económicas, pero si lo hace, se le cae el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que está detrás del paquetazo a cambio de ayuda financiera para Ecuador.
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