Yo me considero una lectora militante

2012.03.08 - 11:49:11 / web@radiorebelde.icrt.cu / Sarah Garca Contreras

Marilyn Bobes, escritora cubana. Foto tomada de Cubadebate

Cada persona tiene un don determinado, un don con el que puede transformar su mundo y hasta el de los demás si se lo propone; Marilyn Bobes es quizás una de esas personas.

Para algunos probablemente su nombre no les diga nada, tal vez ni lo hayan escuchado mencionar; para otros, sin embargo, Marilyn Bobes representa una de las voces más relevantes y destacadas de la literatura cubana de estos tiempos y hasta de los venideros.

Poeta, narradora, editora y periodista, se pudiera decir que comenzó desde los doce años a escribir sus primeros poemas, pero sería a los veinticuatro que ganaría por ese género el Premio David de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

“Los primeros intentos de escribir poemas fueron muy fáciles porque los hacía de una manera muy primitiva, recuerdo que eran rimas muy tópicas, de lugares comunes, una poesía muy elemental, pero después cuando una amiga chilena me presentó a César Vallejo mediante libros y yo vi que la poesía era mucho más ardua, entonces hacerla se convirtió en un proceso a enfrentar un poco más difícil y ya desde los 17 años que me enfrenté con César Vallejo con Pablo Neruda, y otros grandes de la literatura latinoamericana, pues escribir se convirtió sin duda en un trabajo que requería mucha más dedicación, mucha más lectura y me di cuenta que hacer poesía no era tan fácil como yo creía al principio.”

A sus veinticuatro años, se podía decir, que Marilyn Bobes acababa de entrar en la lista de las autoras cubanas que hacían literatura, al ganar el premio David de poesía. “La aguja en el pajar” y “Hallar el modo” serían los títulos de algunos de sus primigenios poemarios.

En 1978 aparece “Alguien está escribiendo su ternura”, aquí la autora rinde homenaje con su verso a otras tantas escritoras, de las que se siente deudora como es el caso de Sor Juana Inés de la Cruz, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Gabriela Mistral y Alfonsina Storni, mujeres poetas que sufrieron por su condición de mujeres y por desear escribir.

Además de poeta, Marylin es narradora. Con su libro de cuentos “Alguien tiene que llorar”, esta autora gana en 1995 el Premio Casa de las Américas. Así, por otra de las grandes puertas de entrada a nuestra literatura, esta escritora se reafirmó como una de las voces más destacadas de las letras cubanas, y en este caso, específicamente como narradora.

“Yo vi un concurso en México que se convocaba de cuento y yo estaba escribiendo una novela que no me acababa de salir. Después que dejé el periodismo en Prensa Latina, porque el periodismo nunca lo abandoné, tuve un poco de más tiempo para la prosa y así empecé a escribir esa novela. Al conocer de esa convocatoria me dije que ya era hora de probar suerte y me puse a escribir un cuento para ese concurso para ver que pasaba; entonces tomé algunos personajes de esa novela y escribí ese cuento Alguien tiene que llorar, que afortunadamente ganó el premio en México. Aquello me estimuló a seguir escribiendo y después como la novela no acababa de cuajar lo que hice fue aprovechar ese material y escribí ese libro de cuentos. Luego lo mandé a Casa de las Américas. Realmente fue más una amiga que yo. La verdad es que ella misma lo mecanografió, yo en aquel entonces no tenía computadora, lo llevó y tuve la suerte de ganar también el Premio Casa.”

La experiencia vivida por Marilyn en la década del 90 al merecer el Premio Casa, se repetiría en el 2005 cuando por su novela “Fiebre de invierno” vuelve a ganar el mismo certamen literario, sólo que en otra categoría, pero una vez más apostando por la narrativa.

“El Premio Casa me hizo adquirir mucha confianza en mi labor como prosista que no la tenía, quizás como poeta me sentía más cómoda. En ese sentido el premio me ayudó muchísimo, me dio mucha visibilidad para adquirir en primer lugar más lectores, que es a lo que todo escritor aspira. Lo cierto es que el premio me ha dado mucha satisfacción, personas de distintas partes del mundo han leído mis libros, muchos reconocimientos por parte de las personas, sobre todo de los lectores, porque yo siempre valoro más la opinión de mis lectores que la de los críticos, aunque los respeto también. Y la verdad es que yo creo que haber merecido en dos ocasiones el Premio Casa es quizás lo más grande que me ha pasado en mi vida.”

Junto al quehacer narrativo de esta mujer no se puede desligar su oficio como editora y antologadora. “Estatuas de sal” y “Cuentos infieles” son precisamente algunas de sus antologías. Para Marilyn la sensación que le proporciona realizar ya sea una antología o una novela es, a su entender, una satisfacción muy similar, aunque no idéntica.

“Leer es un acto que disfruto tanto como escribir, y esa lectura yo la hago de autores universales muy consagrados y cuando yo encuentro algo que a mí me estremece o me conmueve y creo que es bueno, pues siento una satisfacción muy grande, casi como si lo que leí lo hubiera hecho yo. Realmente la labor de antologar me gusta por eso, porque es una manera de leer, de descubrir cosas, autores y además de darlos a conocer a la gente. Por eso antologar me gusta tanto, aún cuando la sensación que se siente no es del todo semejante como cuando uno escribe una novela o un cuento, lo que quizás es un trabajo que lleva más de uno. Antologar es algo así como una recepción y escribir es como una entrega.”

Marilyn Bobes es licenciada en Historia y durante muchos años trabajó como periodista en la agencia Prensa Latina y en la revista Revolución y Cultura. Para esta autora no cabe duda de que el periodismo y la literatura son dos oficios hermanados.

“Y ojala se hermanaran más. Ojala los periodistas tuvieran esa vocación de los escritores, y los escritores esa vocación que tienen los periodistas, porque el poder de síntesis que el periodista logra es muy conveniente, según mis criterios estilísticos, a la literatura; y el poder de comunicación que un periodista tiene que desarrollar sería muy bueno también para algunos escritores, los que a veces se van por las nubes. Pero yo pienso también que el periodismo cubano podría aprender un poco más de la literatura. A veces encontramos un periodismo demasiado chato, demasiado pobre de lenguaje y el periodismo debe aspirar a hacer literatura también, porque yo creo que en el fondo lo es. Yo nunca he diferenciado entre un buen periodista y un buen escritor y muchos buenos periodistas han sido buenos escritores, de la misma forma que muchos escritores han sido excelentes periodistas, ahí están los casos de Gabriel García Márquez, de Ernest Hemingway, y muchos más que han sido también Premios Nobel, incluso.”

  
Comillas de Textos
  

Marilyn Bobes es uno de los tantos nombres que no debería faltar nunca si se tratara de hacer una antología sobre el panorama literario cubano contemporáneo. Para esta mujer la condición de género no implica bajo ninguna circunstancia que se haga lo que muchos críticos intentan definir como literatura femenina".

  

Marilyn Bobes es uno de los tantos nombres que no debería faltar nunca si se tratara de hacer una antología sobre el panorama literario cubano contemporáneo. Para esta mujer la condición de género no implica bajo ninguna circunstancia que se haga lo que muchos críticos intentan definir como literatura femenina.

“Los recursos expresivos son iguales para ambos sexos. Yo siempre he creído que hay una visión femenina en el mundo como hay una masculina por problemas socioculturales. Esto no quiere decir que biológicamente tengamos una visión diferente ambos sexos, sólo que la evolución del hombre como especie, ha determinado que la mujer desarrolle una serie de habilidades en unas esferas que no las desarrolla el hombre, igual que el hombre se desarrolla en otras a diferencia de nosotras; es decir, que yo pienso que eso es muy bueno porque esta complementariedad entre la visión masculina y la femenina es lo que hace que la realidad sea más profunda cuando escriben tanto hombres como mujeres; ellos profundizan en unos aspectos, mientras nosotras profundizamos en otros y así se crea un universo complementario entre ambos sexos.”

En cierta ocasión Marilyn Bobes apuntó que la literatura cubana tiene autores buenos y otros no muy buenos, lo que a su entender puede ocurrir con la literatura que se hace desde cualquier parte del mundo.

Esta autora, quien se considera así misma como una lectora militante, confiesa que siempre que puede lee, algo que le satisface tanto como escribir. Y de hecho, movida por ese afán suyo de leer es que piensa que aún cuando quizás no conozca a cabalidad la literatura que se hace en otros países, por lo menos, la de Cuba le satisface bastante.

A esta escritora que defiende su condición de mujer y su amor por la buena literatura, le hemos querido dedicar estas cuartillas aprovechando que hoy es, 8 de marzo. A ella, sin duda, también la felicitamos.



Del Autor



Envía tu comentario

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.

  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.

  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.



Web premiada con el Premio Internacional OX 2016

Web premiada con el Premio Internacional OX 2016

Radio Rebelde. Calle 23 # 258 % L y M. Vedado. Plaza de la Revolución. La Habana. Cuba. CP. 10400. Editor Principal: Alejandro Rojas Espinosa. Editoras: Liannis Mateu Francés - Yaicelín Palma Tejas. Fotorreportero: Sergei Montalvo Arostegui. Webmaster: Mabel Peña Soutuyo. Asistente: Adriana Glez Bravo

Director General: Frank Aguiar Ponce. Teléfonos: (53) 7 838-4365 al 68 (Cabina) (53) 7 839-2524 (Relaciones Públicas).
Desarrollado por: Redacción Digital Radio Rebelde
© Copyright Radio Rebelde, 2015