Tras el agua más pura y antigua del planeta
Lea Aneiro Rodríguez
Periodista de Radio Rebelde
4 de Febrero de 2009, 11:05 a.m.
La Habana, Cuba.- El globo terráqueo aún atesora unas cuantas reliquias. Por más que el hombre intenta descubrir sus íntimos secretos, siempre quedan vírgenes algunos recodos, o como en este caso, persiste la voluntad de impedir el tan esperado hallazgo.
En busca del agua más pura y antigua del mundo partieron a fines de 2008 científicos rusos a la Antártica. Tras el fallido intento del año anterior regresó una nueva expedición al lago Vostok, donde bajo una capa de hielo de tres mil 748 metros reposa el tesoro más preciado del sexto continente, precisamente en su propio epicentro.
Para desdicha de la comunidad científica, infructuosos han sido los intentos por obtener muestras del milenario líquido, el cual se supone ha permanecido sellado bajo la placa de hielo entre 500 mil y más de un millón de años.
En 2007 los trabajos de perforación tuvieron que ser suspendidos a la profundidad de tres mil 668 metros, debido a la rotura de algunos de los cables de la máquina perforadora al toparse con una capa de cristal de hielo de gran solidez.
Y como si la suerte se negara a permanecer al lado de los rusos, nuevamente se vieron frustradas las intenciones. A solo 85 metros de la superficie del embalse natural, la vigésimo cuarta expedición antártica rusa debió suspenderse por razones técnicas.
Según aseguró el jefe de la actual incursión al Ártico, Valeri Lukín, “los expedicionarios y perforadores utilizarán las últimas tecnologías para recuperar el taladro de la máquina termoperforadora, que se encuentra atascada en el pozo”.
“Si esta no puede ser izada a la superficie, intentaremos una ruta alternativa a unos tres mil 580 metros de profundidad”, precisó Lukín.
Con una extensión similar a la del lago Baikal, la reserva de agua dulce más grande del planeta, el Vostok tiene además 50 kilómetros de ancho y casi mil metros de profundidad en algunas zonas. En 1957 fue descubierto por científicos soviéticos, y desde entonces ha sido incluido en la lista de los hallazgos geográficos más extraordinarios del siglo veinte. |