Un aliado de la salud
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
5 de Febrero de 2009, 10:15 a.m.
La Habana, Cuba.- La aspirina no constituye ninguna novedad. Deviene fármaco por excelencia, en el argot popular se define como una especie de “cúralo todo”, que sin temor a equivocarme, se puede garantizar su presencia en los botiquines hogareños.
Con la aureola de pastilla “milagrosa”, se acude a ella ante cualquiera de estos síntomas: dolor de cabeza, fiebre, catarro, cansancio y un sinfín de malestares más. Pero la ciencia eleva sus valores y le atribuye también beneficios antinflamatorios no esteroideos (AINE), y hasta para evitar accidentes cerebrovasculares e infartos.
Y precisamente, por ese efecto preventivo ante un ataque cardíaco, ahora se divulgan estos síntomas premonitorios:
Aunque aparezca o no dolor en el pecho, pero se presente un dolor intenso en el maxilar inferior, nauseas y sudoración, disuelva dos aspirinas en la boca y tráguelas con un poco de agua. De inmediato, llame a una ambulancia y alerte al paramédico –o al médico-, que tomó las aspirinas. Por último, mientras espera esa atención médica, permanezca sentado, nunca acostarse.
Vale recordar, que estos reconocidos beneficios no están exentos de ciertas contradicciones, cuando su uso es prolongado, pues puede producir úlceras gástricas.
En fin, la aspirina resurge con la fuerza de nuevos poderes para beneficiar la salud, a pesar de su fácil acceso, y mínimo costo... por el momento. |