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Atentos a la amenaza de gripe
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
5 de Mayo del 2009, 11:04 a.m.
La Habana, Cuba.- Cuando la noticia de que una epidemia diezma una población lejana geográficamente, cierta calma invade a los escépticos que sienten en la distancia, la garantía de su invulnerabilidad.
Actitud poco inteligente al no tener en cuenta los posibles contagios que transitan a través del turismo, las exportaciones y hasta de la simple migración de las aves. Al decir del refranero popular: hay mucha tela por donde cortar.
Ahora, la ciencia sigue de cerca la evolución de un nuevo contagio, que a pequeña escala, hace su aparición en distintas partes del mundo: influenza A H1N1.
La influenza en sí, siempre ha estado presente entre las enfermedades infecciosas. Cada invierno, decenas de millones de personas contraen la gripe. La mayoría se queda en casa mientras se sienten mal. Pero otros, en especial las personas de edad avanzada, esa actitud puede resultarles ser fatal. Y es que la gente subestima la gripe como si fuera una molestia menor.
Muchas han sido las pandemias de gripe que han asolado el planeta, sin que los servicios de salud tuvieran apenas tiempo para afrontar el aumento súbito de casos y hasta las defunciones que se producen en esas circunstancias.
La influenza, también llamada gripe porcina, es una enfermedad respiratoria aguda de los cerdos causada por el virus de la gripe tipo A. La tasa de letalidad en cerdos es baja y la enfermedad dura entre 7 y 10 días. Actualmente, hay tres subtipos de virus de la gripe tipo A en cerdos: H1N1, H1N2 y H3N2.
En cuanto a los síntomas en las personas son similares a los de la influenza común: fiebre alta, tos, dolor de garganta, dolores en músculos, articulaciones, cabeza, escalofríos, fatiga, irritación de los ojos y flujo nasal. A veces diarreas y vómitos asociados. Como ocurre con la influenza estacional, la influenza porcina puede agravar las afecciones crónicas subyacentes.
Las investigaciones comprueban que estos virus cambian constantemente. Mutan. Intercambian material genético con otros virus en un proceso llamado "reordenación". Todo lo que se necesita para iniciar la crisis en la salud humana es que una mutación o reordenación produzca una variedad que se transmita con facilidad entre la gente, tal como lo hace la gripe común. Esto es el resorte para que se inicie una epidemia mundial.
Las enfermedades infecciosas son impredecibles. Por tanto, mucho camino queda a la ciencia por investigar mientras los brotes irrumpen marcando con su presencia distintos puntos del planeta.
En cuanto a Cuba se refiere, el mundo ha comprobado que somos un país organizado y preparado para enfrentar desde los fenómenos meteorológicos hasta las pandemias. Por tanto, su pueblo bien informado, disciplinado y dirigido, cumple con las medidas orientadas.
Asesorado por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) |