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¿Clima enemigo?
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
7 de Septiembre del 2009, 1:40 p.m.
La Habana, Cuba.- ¡Calor! Y no han llegado los meses de clímax, aunque… los pronosticados cambios climáticos, no creen en calendarios. Y tanto el calor como el frío, aumentan en intensidad, se mantienen más allá de los meses establecidos, sorprendiendo, cuando de repente recordamos que en tal fecha “siempre había fría y ahora hay calor”.
A estas alturas, quizás muchos consideren al clima como un verdadero enemigo, pero, sería injusto no tomar en cuenta, los alertas constantes sobre el peligro que corre el planeta, y por ende, la humanidad. Y no sólo las sequías, deshielos e inundaciones, serán las únicas consecuencias del desequilibrio ecosistémico provocado por la indiferencia de quienes no siguen las advertencias de la ciencia. Paralelamente a ese fenómeno, la destrucción del hábitat desatará una explosión de virus y bacterias para los cuales nuestro sistema inmunológico no está preparado.
En las últimas tres décadas han surgido más de cuarenta nuevas enfermedades humanas provocadas por insectos que inducen a elevados índices de muertes anuales por contaminación química y biológica del agua y del aire.
Entre ellos, la malaria y el dengue, propagadas por mosquitos, plagas relacionadas directamente con la eliminación de bosques, las aguas estancadas y las altas temperaturas. Y de la malaria, precisamente, se pronostica que acabará con más de un millón de personas cada año.
Por último, vale recordar cuánto han insistido los expertos en prevenir desastres, y sus vaticinios no son alentadores:
Para el año 2100, un tercio del planeta será desierto. Habrá poco suministro de agua y de servicios sanitarios, al mismo tiempo que la actividad agrícola se verá seriamente afectada. Un experto de Sostenibilidad Medioambiental del Proyecto Milenio de Naciones Unidas advirtió: "El índice de sequía grave, que se sitúa actualmente en un 8% de la superficie terrestre, pasará a un 40% en ese plazo de tiempo mientras que el de sequía extrema subirá del 3% actual a un 30%".
Pero no es necesario esperar 100 años. Los indicios de la desertificación aumentan a “ojos vista”.
Por otro lado, el científico inglés James Lovelock anunció en su publicación, La venganza de Gaia, que el nivel del mar ascenderá a tal punto que sólo el Ártico será habitable. También abogó por la energía nuclear como alternativa limpia viable en el corto plazo… el único plazo que nos queda.
La gran contradicción es que, ninguno de estos fatídicos augurios, han sido improvisados, pues para nadie es secreto que el calentamiento global y el agujero en la capa de ozono contribuyen a que el clima se torne más riguroso, sobre todo, en los países menos desarrollados, carentes de recursos humanos, económicos y tecnológicos para afrontarlo.
También se ha denunciado el peligro que corre el planeta y por ende la humanidad, en múltiples eventos internacionales donde se establecen compromisos que, sin embargo, no se cumplen.
Meditemos pues, que cada medida establecida en la política ambiental que las naciones prorroguen, aumenta el peligro porque según los expertos muchos gases de invernadero "permanecen en la atmósfera durante varias décadas después de haber sido liberados, continuando su influencia sobre el clima". |