Con apoyo científico agricultura cubana
Gisela Rodríguez Armas
Colaboradora de Radio Rebelde
19 de Enero de 2009, 2:55 p.m.
La Habana, Cuba.- El desarrollo agrícola de Cuba requiere del apoyo de la ciencia. Un ejemplo de cuanto esto significa resultan las diversas formulaciones que el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), ubicado en el Polo científico del oeste de la capital, pone al servicio del país y del mundo.
En tal sentido las plantas genéticamente modificadas constituyen una de las prioridades en estos momentos. Tomate, boniato, papa y maíz son los cultivos objetos de los estudios. Al respecto el doctor en Ciencias Medardo Pujol, jefe de la División de Plantas adelantó: "cinco localidades del país se incorporarán a la actividad. Se pretende cubrir cincuenta hectáreas de tierra con maíz transgénico cubano, nuestro proyecto más avanzado."
"Se trata de buscar alternativas viables y confiables para elevar las producciones agrícolas sinónimo de más alimentos para la población. Claro que no se liberará de inmediato, nos encontramos en fase de estudio y aunque los resultados son alentadores es necesario cumplir una serie de requisitos indispensables para mantener la seguridad del entorno", explica.
Actualmente 120 millones de hectáreas en el orbe están plantadas con organismos genéticamente modificados con fines comerciales. Por su ubicación geográfica y clima Cuba es afectada por diversas plagas e insectos. Estos limitan el desarrollo de muchas plantaciones, es por ello que el empleo de la tecnología de modificación genética pudiera convertirse en un arma para obtener cultivos más resistentes.
"Estamos enfrascados, además, en proyectos relacionados bioproductos, vacunas contra enfermedades infecciosas que afectan a los animales y por ende las producciones de carne y leche. Resultados como la formulación contra la garrapata permitieron disponer de una masa ganadera más saludable."
El desarrollo de marcadores moleculares es otro renglón en investigación que simplificará los programas de mejoramiento genético no solo en animales sino en plantas, todo lo cual redundará en reducción de importaciones y ampliación de líneas exportables que, sin dudas, reafirmarán a la biotecnología cubana como la segunda fuente de ingresos para la economía del país. |