¿Sabe usted qué es la afasia?
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
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31 de Octubre del 2009, 9:30 a.m.
La Habana, Cuba.- Término poco conocido por la mayoría, significa “falta de comunicación por el lenguaje” y lo introdujo el médico francés Armand Trousseau para denominar la incapacidad de expresar los pensamientos mediante palabras como consecuencia de alteraciones cerebrales, generalmente producidas por traumatismos.
De su acepción inicial, la afasia ha pasado a utilizarse para denominar cualquier alteración en el proceso de transmisión de los pensamientos, de manera que puede también atribuirse a la pérdida completa, pero transitoria de la memoria.
La afasia motora consiste en el déficit de la capacidad cerebral para realizar movimientos coordinados necesarios en el habla, la escritura y la formación de gestos (la incapacidad para la escritura se denomina agrafia).
Los pacientes con este trastorno no pueden nombrar los objetos pese a que saben lo que son. Tampoco responden a las preguntas aunque las comprendan. En la afasia sensorial, se ha perdido la capacidad de reconocimiento de los símbolos, lo que puede alterar el lenguaje hablado. Escuchan los sonidos, pero son incapaces de comprenderlos.
Realmente, no es considerada una enfermedad sino la suma de varios síntomas y no responde a parálisis o afectación de los órganos que intervienen en el lenguaje. Es como si la persona volviera a ser un bebé que comprende las cosas mas todavía no sabe hablar.
La explicación científica es que la afasia se produce por lesiones generadoras de distorsión del tejido que provoca hemorragias o muerte neuronal como es el caso de los tumores o infartos cerebrales, entre otros.
Hay criterios médicos de que pierden su potencial intelectual aunque hay tipos de afasias motoras transitorias que no afectan la inteligencia, solo se circunscribe al olvido de palabras y en algunos otros casos repiten insistentemente una misma palabra sin significado.
La afasia puede ser curada con distintos terapéuticas, donde intervienen neurólogos, psicólogos y logopedas que pueden enseñarlos nuevamente a hablar. También es determinante la compresión familiar, apoyándolos en sus ejercicios del lenguaje y no permitiendo que caigan en una severa depresión. |