|
Tormenta silenciosa
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
4 de Mayo del 2009, 12:13 p.m.
La Habana, Cuba.- No pudieron encontrar un símil más aceptado para un padecimiento que aumenta imperceptiblemente, y que pudiera llegar a dramáticas consecuencias.
La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad frecuente y asintomática (sin síntomas) en la mayoría de los casos, razón que implica un riesgo para la vida. Como transita inadvertidamente por el organismo, nadie se percata de su presencia y pocos acuden al médico con tiempo suficiente para evitar un fatal desenlace.
No todos saben qué es realmente la HTA, cuando lo mejor es conocerla para mantener la vigilancia adecuada.
El corazón, cada vez que late, impulsa la sangre, que transporta oxígeno y nutrientes por un largo recorrido a través de arterias y venas del cuerpo humano. La presión arterial es la fuerza ejercida por la sangre contra las paredes de las arterias. No obstante, todos debemos tener cierto grado de presión arterial para que la sangre llegue a los órganos y músculos del organismo. El valor más frecuentemente encontrado en población sana es: 120/80.
Tanto la presión máxima como la mínima son importantes, y por eso la medición tiene siempre dos componentes. Los médicos llaman "presión sistólica" a la cifra más alta, y "presión diastólica" a la más baja. La presión arterial sana normal es inferior a 130/85 y se mide en milímetros de mercurio (mmHg).
Resulta imprescindible controlar correctamente la HTA, es decir, no interrumpiendo o incumpliendo el tratamiento farmacológico. También las medidas higiénico-dietéticas contribuyen a evitarlo.
En ese sentido, debemos ser muy cuidadosos con el consumo de grasa y sal. Para ello es preferible:
Tomar alimentos cocidos o a la plancha, no fritos
Evitar aderezos de ensalada, mayonesas, etc.
Reducir la grasa (sobre todo las saturadas), comer frutas y hortalizas, galletas sin sal, jugos, helados y yogures descremados.
De esta forma, no sólo pierden peso, sino también reducen el colesterol.
Y recuerden, la HTA no es una enfermedad sólo de adultos. Los niños pueden también presentarla. Por tanto, una dieta sana y ejercicio, son claves para evitar el riesgo. |