Aumentan las Grullas cubanas
Fernando Dávalos
Colaborador de Radio Rebelde
16 de Marzo de 2009, 2:35 p.m.
La Habana, Cuba.- El número de Grullas cubanas contadas en su refugio de El Venero, en la provincia de Ciego de Ávila, aumentó según especialistas de la entidad nacional ambientalista de la flora y la fauna, lo que se derivó de la aplicación de un cuidadoso programa de manejo de esa especie, que se apoya en la conservación del hábitat natural de estas zonas donde vive el ave y en la participación de la población local en su cuidado, particularmente de los jóvenes y hasta de los niños vecinos, y en el incremento de su cultura ecológica.
Esta información, publicada en La Habana hace unas semanas, ejemplifica las razones del crecimiento de estas poblaciones de la Grulla, en lugares proclives que en el pasado carecieron de estas u otras medidas de protección, y que en consecuencia sufrieron de drásticas pérdidas del número de ejemplares, debido también a la caza indiscriminada y el descuido, aún existiendo varias áreas naturales convenientes para su mejor desarrollo.
Hoy se tiene muy en cuenta el respeto necesario de las aves y crías, y de otras especies protegidas, principalmente en zonas apartadas no competitivas con la agricultura y la ganadería, y de accesos prohibidos, muchas de ellas cercanas a áreas pantanosas o de menores potenciales de rendimiento productivo. En la de Ciego de Ávila se contabilizan estas áreas proclives en sus vertientes costeras norte y sur, en las que se ejerce un efectivo control en evitación de la entrada de visitantes descuidados o irresponsables.
Es importante cuidar la zona, evitar trabajos ingenieros inútiles o no suficientemente fundamentados, permitir potreros marginales o invadidos de marabú u otras anomalías, y en esta vigilancia, además de la agencia conservacionista, resulta prudente y efectiva la cooperación de la población, que debe estar previamente aleccionada de los cuidados de las especies y de su entorno, como en este caso se hallan los vecinos de las zonas ciegoavileñas y de la Isla de la Juventud, o los alejados pobladores del Parque Natural Alejandro de Humboldt, en el extremo oriente de Cuba, la más grande reserva ecológica del Caribe insular, con numerosas especies interesantes de la flora y fauna cubana. |