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Ese siglo de vivir
Heidy González Cabrera
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
28 de Julio del 2009, 9:49 a.m.
La Habana, Cuba.- Aunque muchos lo reciben como ciencia ficción, vivir más de 100 años, dista mucho de ser una fantasía de quienes se acercan a la Tercera Edad.
Envejecer es un proceso natural, que generalmente se acepta cuando se está alejado del límite establecido por la biología. Pero tan pronto comienzan a aparecer los primeros signos, el ser humano inicia un combate silencioso contra el deterioro, es la negación a admitir que alcanzó esa frontera inevitable.
En Cuba, novedosas concepciones científicas para un envejecimiento saludable, van más allá de las terapéuticas apropiadas para los procesos degenerativos del cuerpo humano, porque se dirigen a mantener activo el pensamiento, demostrando las potencialidades intelectuales presentes en esas edades.
Pero no sólo es el convencimiento de esas apreciaciones, también se incluyen los hábitos alimenticios, el ejercicio físico, la atención médica, y por supuesto, las reales posibilidades de educación y cultura, fundamentales para el crecimiento espiritual y emocional, que permitan disfrutar más de la vida.
Un papel protagónico
En nuestra sociedad, las personas mayores, y muy particularmente la mujer, mantienen una posición determinante para el equilibrio familiar. La incorporación femenina al trabajo y a la vida social, influyen en la necesidad de que las personas mayores asuman el protagonismo en las responsabilidades hogareñas.
Si tomamos en cuenta que la verticalización de la familia, fenómeno de la contemporaneidad producido por la tendencia femenina a limitar su descendencia, generalmente a un solo hijo, pues reduce el núcleo familiar, con una dualidad indiscutible de ventajas y desventajas para la abuela o abuelo, a la hora de asumir las tareas domesticas.
Es fácil entender entonces la importancia de un envejecimiento saludable, con mayor razón, cuando en tiempos tan cercanos como el 2025, se vaticina que seremos la población más envejecida de la región.
Y es ahí donde está el desafío principal, no sólo para la Tercera Edad, sino primordialmente, para la geriatría, especialidad llamada a asumir el liderazgo en los Equipos Básicos de Salud.
De todo esto y más, se polemiza siempre, de una parte los que sueñan con la meta biológicamente comprobada de llegar a los 100 años. Y por otra, los escépticos que se niegan a admitirlo, a pesar de que cada vez se comprueba la presencia de quienes se acercan o alcanzan esa meta. Polémicas en fin, admitidas y refutadas, entre los que quisieran llegar o sobrepasan incluso, ese siglo de vivir. |