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Todo en función por el aumento de la calidad de vida del pueblo
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
20 de Abril de 2009, 1:51 p.m.
La Habana, Cuba.- Durante el proceso de envejecimiento se producen diversos cambios en el organismo humano y, en especial, en el adulto mayor –evidente a partir de los cincuenta años de edad-, los cuales pueden provocar efectos negativos sobre la calidad de vida, principalmente si establece comparaciones entre la apariencia actual y la que tenía cuando joven.
En los músculos ocurre una disminución de la fuerza, especialmente de las extremidades inferiores, debido al atrofiamiento de las fibras de esos órganos; en los huesos, un recrudecimiento de su densidad y fuerza; se vuelven más porosos, más quebradizos y más frágiles (osteoporosis), sobre todo en las mujeres.
Estos cambios se producen a su vez por pérdida de calcio, factores genéticos, hormonales (menopausia en mujeres), factores exógenos como la falta de hábitos de actividad física, consumo de alcohol, tabaquismo y una deficiente alimentación.
¿Qué consecuencias tienen estos cambios en el adulto mayor? Diversas pero, las más significativas son una mayor probabilidad de fracturas, especialmente de cadera; movilidad dolorosa debido, entre otras causas, a la degeneración del cartílago, lo cual provoca que el roce de los huesos produzca dolor y rigidez y, fundamentalmente, dificultades en la realización de actividades de la vida diaria. Al igual que una influencia negativa en la autoestima de la persona.
No obstante, y ante estos cambios que provoca el inexorable paso destiempo, hay que tener muy presente que la vida es bella y está llena de detalles que nos pueden hacer disfrutarla, y que además el cerebro es el controlador de todas las actividades del cuerpo humano. Por tanto, en todo momento, se debe tener una actitud positiva y desechar el pesimismo que deprime todos los mecanismos defensivos del hombre.
¿Qué es lo aconsejable? Ejercicio físico (de resistencia, equilibrio…) para mantener o restablecer la movilidad, para compensar la pérdida ósea, para fomentar la flexibilidad, para fortalecer los músculos, para minimizar el riesgo de caídas y, unido a ello, la ingestión de suplementos vitamínicos.
En Cuba la salud es un factor fundamental que se tiene en cuenta en todo momento a partir de la atención médica integral a cada persona –en especial el adulto mayor-, de su temprana atención contra la afecciones y de su rehabilitación adecuada, tanto física como psíquica y social. Todo ello en función del aumento de la calidad de vida del pueblo. |