A
pesar de las innúmeras
gestiones diplomáticas que a nivel regional se han
realizado para evitar una confrontación militar entre
Ecuador y Colombia, el gobierno de Bogotá, liderado
por Álvaro Uribe, insiste en atizar la llama de la
guerra contra su vecino, argumentando las más disímiles
mentiras y poniendo en peligro la paz y la estabilidad política
en la región.
La
crisis entre los dos países estalló cuando
aviones colombianos invadieron territorio ecuatoriano y asesinaron
mientras dormían a más de 20 guerrilleros de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) de Colombia, entre
ellos su canciller, Raúl Reyes, quien tramitaba gestiones
para la liberación de rehenes en poder de esa fuerza,
la más antigua y vigente en América Latina.
El
ataque del pasado 1 de marzo, de madrugada, salido de territorio
colombiano y evidentemente por órdenes
de Estados Unidos, ya que la administración del presidente Álvaro Úribe
en su principal aliado en el subcontinente, levantó protestas
en las naciones latinoamericanas y de otros continentes,
por tratarse de un acto hostil, una invasión brutal
contra personas indefensas.
La
delicada situación pareció calmarse cuando
en una reunión de la Organización de Estados
Americanos donde Ecuador presentó el caso, Uribe solicitó disculpas,
pero pocos creyeron en la lealtad del magistrado, considerado
un títere de Washington.
Este
lunes, el Ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce,
rechazó de nuevo las últimas declaraciones
del gobierno colombiano, que insiste en involucrar a Quito
con la guerrilla de las FARC, trayendo de nuevo el peligro
de un enfrentamiento.
Es
una calumnia, afirmó Ponce en conferencia de prensa,
y dijo que "Ecuador quiere denunciar una nueva mentira
lanzada por el gobierno de Álvaro Uribe, en su intento
calumnioso de vincular a Ecuador y al gobierno ecuatoriano
con las FARC.
Según la prensa internacional, el titular, acompañado
de altos jefes militares, desmintió que el presidente
Rafael Correa haya desautorizado a su Ejército combatir
a las FARC en territorio ecuatoriano.
Si Álvaro Uribe, señaló, no presenta
evidencias claras de su aseveración en un máximo
de 48 horas, quedará demostrado una vez mas "que
es un mentiroso", remarcó y advirtió que
tales declaraciones buscan crear la desconfianza entre el
Ejecutivo y las Fuerzas Armadas de su país, desacreditar
al presidente Correa, que exige una respuesta regional frente
al conflicto colombiano.
La
nueva artimaña de Uribe ocurre poco después
de que durante su reciente visita a México, el Presidente
de Ecuador propusiera la creación de la Organización
de Estados Latinoamericanos, en la cual, al contrario de
la OEA, no estaría representado Estados Unidos.
Las
Fuerzas Armadas y el Ejecutivo ecuatoriano estamos estrechamente
unidos para enfrentar esta nueva campaña mediática
de Bogotá.
Mientras,
el semanario bogotano Voz informó este
lunes que la base norteamericana ubicada en el territorio
ecuatoriana de Manta será trasladada a la ciudad
colombiana de Temuco, con salida a la costa del Pacífico.
El
presidente Correa advirtió que en el 2009, cuando
venza el convenio de su país con Washington sobre
la base de Manta, los norteamericanos tienen que abandonar
el territorio nacional, pero con este anuncio se confirma
el puntal que representa Colombia en la geoestrategia norteamericana
para América Latina, y en especial Sudamérica.
En
declaraciones a Voz, el vocero del Partido Comunista Colombiano
afirmó que Temuco, en el departamento de
Nariño, devendrá el centro de operaciones avanzadas
contra la insurgencia en su país.
La
información
del semanario confirma las declaraciones del embajador
de la Casa
Blanca
en Bogotá, William Brownfield, sobre la posibilidad
del eventual traslado de la base de Manta, situada en el
Pacífico ecuatoriano.
Asimismo,
en otra expresión de la necesidad de alejar
el fantasma de la guerra alentado por Uribe y sus jefes,
millares de personas asistieron a un concierto denominado
Corazones por la Paz, celebrado en la ciudad ecuatoriana
de Tulcán, fronteriza con Colombia, portando banderas
de los dos Estados.
Unas
25 mil personas participaron en el concierto, en el que
actuaron artistas de Ecuador, Colombia, España
y Perú. |