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Osana Osoria Arrue
Periodista de Radio Rebelde
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Entregan Premio Iberoamericano de la ética Elena Gil
23 de Junio de 2009, 11:15 a.m.
La Habana, Cuba.- El documental Walter, el cubano, de las realizadoras Ingrid Vázquez y Mirta González Perera, en coproducción con el finés Pentti Riutty, recibió el premio Iberoamericano de la ética Elena Gil que auspicia el Centro Félix Varela, para resaltar la eticidad humanista de los pueblos en el nuevo milenio de la historia de la humanidad.
El jurado consideró la obra como una auténtica investigación a un tema novedoso apelando a la razón, los valores familiares y la cultura de paz de la vida y pensamiento del periodista, escritor, pedagogo e investigador Walter Blomquist, poco conocido en Cuba, a pesar de haber adoptado la ciudadanía cubana, militar en el movimiento 26 de Julio y asumir diversas labores en el gobierno revolucionario.
Se entregaron menciones a una selección de textos El padre Las Casas y los cubanos, de Ana Cairo y Amauri Gutiérrez; Que valga la alegría, de la realizadora Denise Guerra Ribas por revivir la trayectoria del actor chileno Jorge Guerra y a Manuscritos a contraluz, de Dolores Vilá Blanco, por su aporte al tema de la participación en el socialismo.
La directiva del Centro Félix Varela también otorgó las distinciones “Elena Gil” 2009 al Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, al Instituto Cooperativa Interamericano de Panamá, a Radio Enciclopedia, al Seminario Evangélico de Teología de Matanzas y post mórtem a la profesora María Elena Ibarra.
Antes de la ceremonia de premiaciones el certamen dedicó un tiempo para la reflexión acerca de la obra pedagógica Elena Gil Izquierdo a cargo de un panel que dirigió la doctora Lesbia Cánovas, compañera de trabajo de la luchadora por los derechos de las mujeres y profesora del primer grupo de las “Makarenkos”.
Elena Gil fue una carismática y lucida dirigente sindical y feminista, excepcional oradora capaz de apasionar a cualquier auditorio, profundamente humana. Su militante acción pública en defensa de la agredida República Española le ganó por su vibrante verbo e infatigable combate el sobrenombre de "La Pasionaria Cubana".
Bajo su dirección cientos de miles de trabajadoras domésticas, campesinas y humildes mujeres de todo el país adquirieron una profesión y un lugar digno dentro de la sociedad cubana. |