Una mala y una buena
11 de Enero del 2010, 3:09 p.m.
La Habana, Cuba.- En estos días se recibieron dos noticias: una mala y una buena. ¿Cuál abordamos primero? Asumimos que lo mejor es salir rápidamente de lo negativo. Las informaciones están directamente relacionadas con cambios aprobados en las reglas del Judo, la primera, y la decisión de mantener en sus pesos a los consagrados, para el venidero “Playa Girón” de Boxeo, la segunda.
La Federación Internacional de Judo aprobó un cambio en la decisión a tomar en determinada acción técnica en los combates, que de eso deberán emitir su criterio los atletas y entrenadores en su momento. En eso no tenemos nada que objetar o respaldar sin conocer las opiniones de los especialistas; pero decidió permitir que cada país presente a dos competidores por división, en mundiales de mayores, juveniles y cadetes, y eso nos parece un desestímulo para la inmensa mayoría de los países.
Por ejemplo, de ahora en lo adelante, Japón, por mencionar solo al más fuerte, podría ganar medalla de oro y plata en algunos pesos, en la mayoría de los grandes eventos y quedaría el bronce para otras grandes potencias como Francia y Alemania o para el resto de las naciones. Se favorece a las potencias en detrimento del mundo.
Y créannos, esto puede ser algo que se reitere de manera alarmante en todas las competencias, por que aplicado ese cambio a todos los niveles, Cuba podría doblar en varias divisiones en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y lo mismo puede suceder en Juegos Panamericanos con atletas de Cuba, Brasil y Estados Unidos. En definitiva, nuestro criterio es que esta nueva regla puede perjudicar a la mayoría. En muchos países se recibe a un medallista de bronce como a un verdadero héroe o heroína, y esta posibilidad puede, prácticamente, desaparecer.
En cuanto al “Playa Girón”, nos parece muy lógica la determinación de los preparadores nacionales y la Federación cubana, de mantener a los consagrados en sus pesos. Primero, es bueno que haya más de un fuerte aspirante en cada división, porque eleva la calidad e interés; además, lo más normal es que las estrellas se mantengan donde han alcanzado buenos resultados.
Otra cosa es cuando un buen peleador puede tener dificultades en un peso y sin embargo, tiene más opciones en el inmediato. Entonces es aconsejable el cambio.
Nos parece muy acertado lo decidido por la familia cubana del Boxeo y contraproducente lo aprobado por la Federación Internacional de Judo. |