|
Texto y foto: Mireya Ojeda Cabrera
Corresponsal de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
Aguada, tierra del oro blanco
30 de Octubre 2009, 1:00 p.m.
Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, Cuba.- Roberto Sardiñas Cabo, de 28 años de edad, arrocero de pura sepa, nacido y criado en los campos del centro sur de la Mayor de las Antillas sigue el oficio del padre, Reinaldo, quien le enseñó a cultivar el oro blanco, como lo llaman en este municipio ubicado a unos 70 kilómetros de la cabecera provincial y el cual se autoabastece del grano.
El joven dedica todo el tiempo a la tierra, desde la madrugada, con buenos resultados en 300 cordeles (una caballería) de arroz destinada a la venta al Estado para la distribución a la población, sustituyendo importaciones, con el apoyo de recursos y siente satisfacción por el salario de la cosecha. Al preguntarle hace un gesto e informa: Cobraré alrededor de 150 mil pesos, incluyendo los gastos y el pago a los obreros.
¿Sugerencias a otros jóvenes?
Roberto: "Hay que guapear, trabajar para ganarse este dinero de forma honrada. Unos años ganamos más y otros menos, a pesar del sacrificio, pero conformes y seguimos luchando".
Visitamos las tierras de Roberto en compañía del Subdirector de la Empresa Agropecuaria de Aguada para la atención a la provincia de Cienfuegos. ¿Su nombre?
Ernesto Hernández Cabrera, satisfecho por la siembra de ocho mil 200 hectáreas en lo que va se año. Hoy en el pico de la cosecha, entre combinadas y productores ensacando arroz para el autoabastecimiento municipal.
Aguada se autoabastece y apoya otros municipios hasta de la provincia de Matanzas distribuyendo a organismos sociales o a la canasta básica. Por doquier observamos a los productores secando arroz. Suman unos mil 600 los de este municipio.
La cultura del arroz está en los pobladores, en el escudo, la bandera y hasta en el
Museo Municipal. La historia del cultivo se remonta a más de cien años, cuando lo introdujo el español Fernando Valle (1898)
Para Luis Morejón Santos (65 años) el mejor productor de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP) en la provincia, el secreto es el trabajo constante de la tierra y ponerle al arroz todos los cuidados y recursos necesarios, de lo cual es ejemplo en la finca El Marañón, de la Cooperativa Jesús Zaldívar, de Aguada.
Su trabajo lo realiza apoyado por especialistas de Viet Nam: "Cada 16 ó 17 días echamos un kilogramo de urea y dos de potasio en una hectárea, comenta Morejón, para los mejores rendimientos y asegurando la producción.
"Desde que nací soy arrocero, confiesa, por tradición de mi papá, hoy con 90 años de edad y orgulloso de las raíces que dejó" En hora buena reconoce la forma en que lo apoyan con recursos. Nos despedimos en medio de bellos campos sembrados de arroz.
Ahí está el futuro, la alimentación del pueblo. |