|
Texto y fotos: Alberto Heredia
Corresponsal de Radio Rebelde
Marcelo, el ingeniero de las plantas
17 de Abril de 2009, 9:06 a.m.
Cabaiguán, Sancti Spíritus.- Cuando decidí visitar la Finca de Referencia Nacional de la Agricultura Urbana Marcelo Ríos, ubicada en las cercanías de Santa Lucía de este municipio espirituano, había tenido noticias acerca del propietario, Marcelo Ríos García, pero confieso que la imagen fue completamente distinta a la del guajiro con el criollo sombrero de guano, el atuendo típico y un conocimiento empírico de las labores agrícolas.
Sin embargo este hombre es un sabio en todo el sentido de la palabra, para comenzar les digo, según me cuenta nació aquí mismo enamorado de la tierra y porque el viejo siempre quiso ver a sus hijos con una formación académica, para eso la revolución daba todas las oportunidades, se decidió por la agronomía y no le llegó esa carrera.
Obtuvo la de ingeniería mecánica en la antigua Unión Soviética y allá fue a dar el guajirito Marcelo donde ya estudiaban sus otros tres hermanos, su grupo estaba destinado a laborar en el Central Electro Nuclear (C.E.N) de Juraguá, en la provincia de Cienfuegos.
Sin embrago el ingeniero Marcelo Ríos no olvidaba sus orígenes y por placer tenía todos los frutales, leía mucho, buscaba libros y todo tipo de material que tuviera que ver con la plantas, tenía una bicicleta en la cual andaba todo Cienfuegos conociendo gentes que tuvieran el mismo interés y hasta el Jardín Botánico de esa ciudad.
Luego le dio por coleccionar lo mismo árboles frutales que ornamentales, por cierto, el tiene un concepto muy interesante al respecto, dice Marcelo que el no diferencia alguna entre unos y otros, ambos dan flores y frutos y bien cuidados los cocoteros, naranjos, el plátano, el mango y otros también embellecen el entorno.
Y entonces estando en la C.E.N. , cuando venía de pase, todas las especies exóticas o en peligro de extinción que había conseguido, lo mismo con instituciones que con particulares, las sembraba aquí en la entonces finca El Guayabal, nombre original de este sitio.
En alrededor de 2 hectáreas existen actualmente 114 especies de frutales y más de 600 de plantas ornamentales, no sólo en viveros, también sembradas para quedarse, es una medida exacta de que cuando usted llega allí, le parece estar en un paraíso policromado de inmensa tranquilidad para el espíritu.
Es preciso aclarar que buena parte de ellas son variedades únicas, otras exóticas o en peligro de extinción, de ellas Marcelo se sabe al dedillo desde los complicados nombres científicos, la forma de lograrlas y como cuidarlas. Sólo de palmáceas existen 65 especies, muchas de ellas rarísimas.
Para poner algunos ejemplos se pueden encontrar el Lirio Antorcha Rosado, el Púrpura, la Granada Enana (Granates nano), la Palma Petate (Cocco Trimax Crinita) y la Heliconia Caribea entre otras.
Aprendió a injertar leyendo libros, preguntándoles a personas que tuvieran experiencia y sobre todo practicando, aunque otras las logró por intuición como es el caso del níspero, pues la literatura que había era muy vieja y además el clima ha cambiado mucho.
Marcelo Ríos García, es además miembro de la Sociedad Espeleológica de Cuba y tiene relaciones con la Fundación para La Naturaleza y el Hombre Antonio Núñez Jiménez, aunque me aclara, casi me frena la conversación, me gusta lo que estudié, yo vivo enamorado de la ingeniería.
Para mantener las plantaciones Marcelo dispone de todo un sistema de riego por varias vías, anego, aspersión soterrada y goteo, cada uno en dependencia de las necesidades de la plantación, con dos fuentes fundamentales de energía, la eléctrica y la eólica. Todo montado por el mismo.
Se me ocurre preguntarle, entonces ¿Dónde termina el ingeniero y comienza el agricultor?
“No se ni que decirte, se ríe como sorprendido, ambos van en mi como uno sólo pues me han servido los conocimientos para reparar los sistemas, las electro bombas, a no ser enrollar un motor, eso sí lo mando a hacer, además el estudio de la ingeniería te ayuda a comprender otras cosas”.
¿Cómo te imaginas entonces el futuro?
“Seguir embelleciendo esto, me causa placer cuando llegan aquí las personas y se asombran de mi trabajo, de su belleza”.
Por eso se me ocurrió llamarle a Marcelo Ríos García, El Ingeniero de las Plantas, lo cual el aceptó con humildad y emoción. |