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Miozotis Fabelo Pinares
Corresponsal de Radio Rebelde
Fotos: autora y Archivo
web@radiorebelde.icrt.cu
Las metas del milenio en agro-salud
29 de Junio de 2009, 4:49 p.m.
Camagüey, Cuba.- Entre los más acuciantes Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la Organización de las Naciones Unidas, (ONU) sobresale, con un rol preponderante, la nutrición, en un mundo donde más de 800 millones de personas no tienen qué comer.
Por eso, el Primer Objetivo del Milenio promueve la eliminación de la pobreza, y el hambre, y por consiguiente, la desnutrición.
Las ocho Metas de Desarrollo del Milenio fueron adoptadas por la Asamblea General de la ONU, en septiembre del año 2000, con el propósito de reducir a la mitad, en el 2015, la proporción de la población que sufre hambre y pobreza extrema, y además, mejorar los niveles de salud, protección del medio ambiente, educación y equidad de género.
Pero en un mundo marcado por la crisis alimentaria, financiera y comercial, ¿la lucha contra el hambre y por la nutrición defraudará las expectativas depositadas por los arquitectos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio?
Según Roger Shrimonpt, Secretario del Comité Permanente sobre Nutrición de las Naciones Unidas: “Las metas de reducción de hambre y desnutrición fijadas para el 2015 por la ONU, no se cumplirán si no hacemos algo respecto a la forma en que encaramos el desarrollo…
”Ante esa perspectiva de fracaso, aconsejamos mantener las metas, pero buscar nuevas sendas para alcanzarlas. Hay que invertir más en programas de alimentación y de nutrición…”
Y en tal sentido, los países de América Latina y El Caribe avanzan en la búsqueda de alternativas con programas para mejorar los problemas de nutrición que padecen los pueblos.
“Debemos tratar de hacer más visible la dimensión humana del hambre y la desnutrición.”
La mayoría de la gente no sabe que de los diez millones de niños que mueren cada año, la mitad se deben a un crecimiento inadecuado que les impidió luchar contra las enfermedades.
Suman cerca de 400 mil las niñas y los niños que perecen cada mes sólo porque han sido mal alimentados…
“Si los Estados quieren mejorar el panorama del hambre y la desnutrición, tienen que intervenir de manera directa, --ratifica Roger Shrimonpt—pero no a través del ingreso. Es una creencia falsa pensar que si se eleva el ingreso se va a alterar la pobreza y la gente va a gastar automáticamente más en comida o en alimentos sanos.
El comité especializado de la ONU interpreta que las políticas adecuadas deben apuntar a la prevención del hambre y la desnutrición.“
Una alternativa nutricional en favor de las metas del milenio
El Proyecto internacional Agro-Salud, se inició en el año 2005, financiado por la Agencia Canadiense de Desarrollo, (CIDA) y liderado por organizaciones nacionales e internacionales de Brasil, Colombia, México y Perú. Hoy al programa se han sumado catorce países de América Latina y El Caribe, entre ellos, Cuba.
Desde entonces, la estrategia es mejorar la seguridad alimentaria y nutricional a través de cultivos bio-fortificados, es decir, nuevas variedades de arroz, frijol, maíz y boniato, con mejores condiciones agrícolas y también con mayor contenido de hierro y zinc y beta-caroteno, como explica la Dra. Helena Pachón, Coordinadora del Proyecto Agro-Salud, y Directora del Laboratorio de Calidad Nutricional, en Colombia:
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“A través de estas mejorías agronómicas, habrá un aumento en la disponibilidad de esos alimentos en los hogares, de tal manera que lograremos mejorar la seguridad alimentaria, si queremos pensar en otra manera de mejorar la calidad de la dieta. En estos momentos hemos conseguido aumentos modestos, que representan 23 por ciento de más hierro y 33 de zinc para las personas que consuman estas variedades de arroz y de frijol.”
Y Cuba se ha sumado al proyecto latinoamericano y caribeño, con dos nuevas variedades de cultivos: el arroz IACUBA 30 y el frijol CUBANA 23, para contribuir al mejoramiento de la salud de la población, nos comenta la Msc. Violeta Puldón:
“Yo creo que los resultados de este Proyecto son muy alentadores, porque nosotros unimos dos vertientes muy importantes: la parte agrícola, con una variedad de arroz que tiene muy buenos rendimientos, resistente frente a las principales plagas y enfermedades del cultivo, es una variedad de bajos insumos, que requiere menos fertilizantes y agua; por lo tanto, desde el punto de vista agronómico, los productores pueden adoptar fácilmente. A estas condiciones se le agrega además, el valor nutricional, lo que ayuda a la mejorar la salud de las personas, y así cumple una doble función. Pensamos que esto incide directamente en los grupos-meta del Proyecto, que son los niños, las mujeres en edad fértil y las embarazadas, los más vulnerables a la anemia.”
Cuba, desde el año 1997 trabajaba en un programa de Control y prevención de la Anemia, y luego, comprometida también con el cumplimiento de las Metas del Milenio, se integra al Proyecto Agro-Salud.
La Dra. Magali Padrón, del Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos, nos comenta sobre la situación de la desnutrición en la Isla:
“Si bien la desnutrición no es un problema de salud en Cuba, la anemia sí lo es. Y es grave, no por su intensidad como en otros países s que atenta incluso contra la vida; en Cuba es ligera, pero muy extendida. En Cuba, existe anemia por deficiencia de hierro, pues en la Isla no hay malaria, no hay deficiencias de otros nutrientes, y no existen infecciones, porque nuestro sistema de salud es muy fuerte, y la aparición de la anemia obedece a que la dieta es, tanto cuantitativa como cualitativamente, no es bio-disponible, y tiene valores de intermedios a bajos, en cuanto a la disponibilidad de hierro y zinc. Y ese es uno de los problemas más prevalentes y costosos en todo el mundo.”
Pero éste no es sólo un problema cubano, la reunión anual del Comité Permanente sobre Nutrición de las Naciones Unidas, en las sesiones de marzo del 2009, evaluó las experiencias adquiridas en los intentos por fortalecer los componentes de alimentación y nutrición en los planes de desarrollo nacionales.
“En el mundo hay tres maneras de resolver el problema: diversificación alimentaria, es decir, una población que consuma una dieta diversificada, rica en nutrientes, debe padecer muy poca anemia; la otra opción, --acota la Dra. Padrón—es fortificar los alimentos en la industria, que añadirle, como hacemos en Cuba con la harina de trigo, que le añadimos hierro y ácido fólico, y partir del mes que viene, le vamos a incorporar el resto de las vitaminas del Complejo B; y la tercera opción básica, para reducir la anemia es la suplementación con productos farmacéuticos”.
En el caso de Cuba, la estrategia responde a una política integral del país, que por acuerdo del Consejo de Ministros, vincula a 21 organismos, para lograr la sostenibilidad de las acciones en favor de mejorar la bio-disponibilidad, en la dieta cotidiana, de hierro y zinc.
Estimular y orientar las acciones de los diversos sectores de la economía para lograr buenas fuentes de hierro son propósitos que se insertan en el Proyecto Internacional Agro-Salud, que por primera vez en la Isla presenta dos nuevos nutrivares de arroz y frijol, como reconoce el Dr. César Martínez, líder del programa de arroz bio-fortificado del Centro Internacional de Agricultura Tropical de Colombia:
“Hoy, en el caso de Cuba estamos entregando no solamente variedades más ricas en hierro y zinc, sino también boniato. Es una prueba del compromiso que adquirimos, para que ahora el sector de la salud evalúe el impacto de estos alimentos en la nutrición de las personas. Esta es un aprueba de que a través de la agricultura podemos contribuir a disminuir los problemas de obesidad, mal nutrición, etc. Afortunadamente ya algunos países como Cuba, y Bolivia, --donde también se presentaron dos variedades bio-fortificadas de arroz—han realizado algunas pruebas que indican la aceptabilidad del consumidor; pero nos faltan dos elementos esenciales: bio-disponibilidad y eficacia. Y creo que Cuba puede proporcionar esta información, teniendo en cuenta el Plan Integral que los cubanos tienen y la integración de los organismos, cosa que no hemos podido lograr en otras naciones del área”.
En términos de salud y nutrición, América Latina confronta una serie de problemas de por sí acuciantes en la actualidad, pero que comprometen seriamente el pleno desarrollo de las actuales y futuras generaciones; sin embargo, Cuba tiene otra situación…
“Sabemos que en Cuba hay un bajo riesgo de deficiencia de zinc, por lo que estas variedades van a contribuir a mejorar el problema de la anemia.
“Cuba, Costa Rica y Chile, son los países de la región con menores tasas de desnutrición infantil crónica, y los mayores problemas se concentran en Guatemala, Perú, Bolivia y Ecuador. La prevalencia de anemia entre los bebés de seis meses de nacidos y hasta tres años de edad, es del 15 por ciento, pero la deficiencia de hierro, que muy probablemente terminará en anemia, afecta al 50 por ciento de los infantes de esa edad.” --dice un informe de la ONU.
Según las estadísticas mundiales, los factores que contribuyen a la desnutrición son: el grado de instrucción de la madre, con el 43 por ciento; la mala alimentación, el 26 por ciento; el estado de salud, 19 por ciento, y el estatus de la mujer, el once por ciento.
El compromiso de Cuba ante las Metas del Milenio es preciso, en correspondencia con la política de integración, y la labor en el Proyecto Agro-salud…
Dra. Padrón: “Nuestra meta es fuerte, pero ya en el año 2000, Cuba cumplió la meta, --que muy pocos países en el mundo lograron--, de reducir en un tercio la anemia en el embarazo. Ahora el mundo se ha propuesto, con no muchas posibilidades de que se pueda cumplir por las actuales condiciones de la crisis alimentaria, económica y financiera,-- se ha propuesto-- disminuir en el 30 por ciento la prevalencia de la anemia no sólo en gestantes, sino también en mujeres edad fértil y en los niños. Ese es un reto duro, muy duro, incluso para un Plan Integral de Prevención y Control de la Anemia como el que tiene Cuba; pero estamos avanzando, y nuestro objetivo es reducirla de grave a moderada ligera como problema de salud, para el 2010.”
Dra. Pachón: “Entonces tenemos muchas expectativas y estamos en un proceso a largo plazo, pero en unos años más esperamos lograr las metas nutricionales con todos estos cultivos bio-fortificados.”
Msc. Padrón: “En tiempos de crisis mundial, esta es una adecuada alternativa que Cuba presenta al resto de los países de América latina y El Caribe. Es una alternativa muy viable, porque combina características agronómicas y nutricionales en una variedad, y debemos aprovechar esas ventajas.”
Con agrosalud, un mundo mejor es posible
¿Qué hacer para mejorar la alimentación y la nutrición de la población mundial? ¿Es posible todavía lograr las Metas del milenio propuestas por las Naciones Unidas?
“El abordaje tiene que ser simultáneo y multisectorial, --reconoce Roger Shrimonpt, Secretario del Comité Permanente sobre Nutrición de las Naciones Unidas-- involucrando a los líderes nacionales, regionales y locales, comprometiendo también a los promotores de salud, esos que trabajan en comunidades donde, a veces, son el único especialista que existe”. |