|
Estable el desempleo y estable la crisis
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
12 de Enero del 2010, 3:09 p.m.
La Habana, Cuba.- El año nuevo no trajo buenas noticias para el padecimiento mundial de la crisis sistémica capitalista. No hay augurios alentadores. Si bien las informaciones recogen las vicisitudes del Primer Mundo, en el Tercer Mundo es peor.
El lunes 11 de enero la agencia Notimex se hacía eco de una noticia sumamente desalentadora al ratificar que la tasa de desempleo en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, las 32 naciones más desarrolladas) fue de 8,8 por ciento en noviembre del 2009, la misma que en octubre pasado, y 2.1 puntos porcentuales más alta que en el mismo mes de 2008. El desempleo es lo único estable en la crisis.
Es como si una nube negra cayera sobre los millones y millones de desocupados que deambulan por el planeta en busca de trabajo. De acuerdo con datos difundidos del organismo, el mayor indicador de paro forzoso en el periodo de análisis se registró en España, con 19,4 por ciento, y el menor en Corea, de 3.5 por ciento.
Estados Unidos, a pesar de las afirmaciones que se hacen sobre su salida de la depresión, las cifras más frescas de desocupación laboral muestran que para diciembre pasado fue de 10 por ciento, igual que el mes anterior, y 2,6 puntos porcentuales más alta que en el mismo mes de 2008.
Peor no puede ser el panorama, sobre todo porque nadie augura una mejoría pronta para el mal que se abate para las personas de menores recursos. En la zona euro, de acuerdo con un comunicado, la tasa del desempleo fue de 10 por ciento en noviembre, lo que también es una mala noticia.
Respecto a Estados Unidos, el horizonte es de tormenta. El famoso programa de estímulo económico puesto en vigor por el gobierno de Barack Obama hace diez meses con gigantescos proyectos de construcciones viales, no ha hecho disminuir la tasa de desocupación.
Un análisis de AP indica que la inversión de dinero no cambió la situación, pues no tuvo relación con la cantidad de dólares. No obstante, Obama ha presentado un segundo paquete de estímulo ante el Congreso que contempla una partida de 75 000 millones de dólares para construir puentes y carreteras, con la esperanza de que recojan a parte de los desempleados.
"Yo lo pensaría mucho antes de destinar más dinero a un segundo plan de estímulo mientras no hayamos visto los efectos del primero", expresó Aaron Jackson, economista de la Bentley University.
Para el economista Kenneth D. Simonson, "incluso si se invierten 20 000 millones de dólares de una vez, es poco probable que altere el enorme descenso que hemos tenido, en la construcción y en la economía en general. La desaparición de puestos de trabajo fue demasiado grande".
No se pueden pasar por alto las consideraciones de Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía del 2001, quien considera que en Estados Unidos habrá una nueva contracción de la en la segunda mitad de este año.
Para Stiglitz la cifra de desempleo del 10 por ciento esconde la realidad, pues no registra a las personas que se cansaron de buscar trabajo ni a los que realizan una tarea parcial, con lo cual la tasa de desocupación se alzaría en realidad al 17 por ciento.
Al aumentar el desempleo, como se pronostica, la economía norteamericana sufre, ya que el crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) depende entre el 65 y el 75 % del consumo interno.
Con razón el Grupo de los Siete más Rusia no ha podido manejar la situación y se ha extendido a 12 naciones emergentes para formar el Grupo de los 20 con la finalidad de repartir las responsabilidades, pues ellos solos no pueden manejar el torbellino que armaron al desatar la especulación sin frenos.
Incluso el FMI, en septiembre pasado, anunció que la tormenta financiera planetaria afectará el crecimiento económico durante unos siete años por lo menos y sugirió, ¡ahora!, la implementación de reformas estructurales que son demandadas hace una década.
La conclusión parece ser que el capitalismo no tiene salida. |