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Más haitianos que estudian en Cuba auxilian a víctimas
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19 de Enero del 2010, 6:18 p.m.
Puerto Príncipe.- Medio centenar de estudiantes haitianos de quinto año de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), arribaron hoy a esta ciudad, procedentes de Cuba, para incorporarse al auxilio a las víctimas del terremoto.
Consigo llevaron un hospital de campaña y otros recursos materiales para el despliegue de su trabajo en los dispersos puntos en los que se concentran los damnificados: parques, terrenos deportivos, patios, áreas verdes y otros en esta capital y zonas aledañas.
La necesidad de las acciones quirúrgicas sobrepasa la capacidad actual del personal especializado. Los médicos amputan miembros en los heridos recién llegados, muchos necróticos por el tiempo transcurrido sin aplicar antibióticos, y continúan el tratamiento para aliviarlos.
Hay limitaciones de recursos, de medicamentos, pero se intensifica el objetivo de asegurar la supervivencia de cada persona atendida. En ese sentido, es que el puente aéreo Cuba-Haití se materializa, junto a una estrategia de acciones curativas y preventivas.
Importantes son los pasos coordinados entre las representaciones cubana, venezolana y otras de países pertenecientes a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Al medio día de este martes, una fina lluvia que apenas mojó las calles de la capital, aumentó el peligro de epidemia debido a la existencia de cadáveres aún insepultos, muchos de ellos debajo de los escombros.
Petionville, una zona de la capital, da muestras de un renacimiento de actividades, increíbles para el estado de desastre de la capital. Los mercados informales, con ventas de todo tipo de mercancías, actúan como antes del sismo.
Nuit a Nuit Market, un establecimiento o mercado dentro de una gran edificación, sorpresivamente abrió sus puertas. Es uno de los pocos, sino el único lugar de este tipo, que ha podido renovar sus actividades.
Por las calles de esta zona, antiguo lugar privilegiado para las familias pudientes de la capital haitiana, los vehículos provocan los acostumbrados embotellamientos.
Esto es el anuncio de que el suministro de combustible se ha reiniciado en los principales servicentros, con largas filas de autos, transporte popular, camiones y otros vehículos.
Paralelo a esta imagen de recuperación, grupos de personas remueven escombros en los anteriores centros de ventas de productos eléctricos, de comunicaciones, alimentos enlatados y otros, con el propósito de apoderarse de tales artículos.
El forcejeo terrible provocado por el hambre y la necesidad, se unió a la actuación de los grupos informales que están a la caza de oportunidades del mercadeo de los productos que lleguen.
Esos se apoderan de los artículos que, de manera descontrolada, prácticamente se lanzaron hacia los haitianos que clamaban por alimentos en los pocos puntos en que se movieron estos recursos de la llamada “ayuda humanitaria”. (AIN)
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