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El terrorismo como resultado
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
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28 de Octubre del 2009, 4:42 p.m.
La Habana, Cuba.- El estallido debe de haber estremecido y causado pánico a los que no mató la bomba colocada por terroristas talibanes en el mercado de Peshawar, pues se trató de 150 kilogramos de dinamita hechos estallar en la ciudad paquistaní.
Desde el primer día, el mismo 11 de septiembre del 2001, el Comandante en Jefe Fidel Castro advirtió al gobierno de W. Bush que la lucha contra el terrorismo tenía que ser cuestión de la comunidad internacional y era necesario ir a buscar sus causas, pero el torpe presidente norteamericano, confiado únicamente en su fuerza militar, le decretó la guerra con las armas.
El atentado ocurrió este mismo miércoles, cuando Hillary Clinton, la secretaria de Estado norteamericana, acababa de llegar a Paquistán para una visita posiblemente de presión sobre el Gobierno de Islamabad para que arrecie la campaña bélica contra los talibanes de la provincia de Waziristán del Sur, considerada un bastión de esa organización, que mantiene en jaque a las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en el vecino Afganistán.
La coincidencia del atentado, dejó más de 90 muertos y 150 heridos, con la llegada de la jefa de la diplomacia estadounidense fue como una reafirmación del fracaso de la “guerra contra el terrorismo”, cuyas víctimas ya son incontables.
No se trata solamente de los cientos de miles de civiles iraquíes, afganos y paquistaníes que han muerto por los bombardeos, una consecuencia previsible que a los gobernantes norteamericanos les importa poco.
La Clinton, al comentar el atentado en Paquistán, declaró: "También es nuestra batalla". Es decir, se mantiene la misma política.
Está también la potenciación del uso del término “seguridad nacional”, que ha llevado a los simples ciudadanos estadounidenses a perder los derechos de la privacidad incluso en sus conversaciones telefónicas y en la selección de los libros que leen.
Además, la insuflación del miedo en el pueblo provocó una ola de xenofobia que pagaron y están pagando las minorías étnicas y un auge de los discursos francamente fascistas desatados por la derecha.
No es únicamente el atentado en Peshawar el testimonio de que la guerra al terrorismo solamente ha generado más terrorismo. En Afganistán, el mismo día, se produjo un atentado contra instalaciones de vivienda de la ONU como protesta contra la segunda vuelta de las elecciones dirigidas por Washington en el país centroasiático. El saldo fue de cinco muertos.
Mientras, Estados Unidos realiza con Israel maniobras militares que pueden estar dirigidas contra el movimiento de resistencia palestino y contra Irán. Ahí está la fuente de todos los conflictos, en la agresión israelí a los palestinos y sus amenazas a otros gobiernos, siempre con el apoyo de la Casa Blanca. Suprímase la fuente de la discordia y el terrorismo, siempre condenable, recibirá un golpe mortal.
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