Valora
Machado Ventura labor recuperativa en Holguín
Texto y fotos: Aroldo García
Corresponsal de Rebelde
23 de Noviembre de 2008, 9:28 a.m.
Holguín.
Cuba.- “La tierra nos dará tantos alimentos,
como cuotas de esfuerzo y sudor constantes seamos capaces
de entregarle”, una conclusión decisiva
expresada por el primer vicepresidente de los Consejos
de Estado y de Ministros, José Ramón Machado
Ventura, durante intenso recorrido por zonas de la provincia
de Holguín.
Machado
Ventura visitó tierras pertenecientes al Ministerio
del Azúcar, en lo que fueron plantaciones cañeras
del antiguo central ¨Guatemala¨, hoy inactivo,
y ahora dedicadas a cultivos varios. Tierras, llanas
y fértiles, de Cosme Batey y Herrera, por ejemplo,
a las que el Estado Cubano les ha proporcionado importantes
recursos para mejorarlas aún más, especialmente,
modernas máquinas para sistemas de regadío,
adquiridas a un costo superior a dos millones de dólares,
destinadas a irrigar cerca de sesenta caballerías,
que serán atendidas integralmente por trabajadores
residentes en sitios cercanos, para hacer de esas
llanuras, en poco tiempo, un importante polo alimentario.
“La
transformación positiva hoy es palpable, pero
no se puede bajar la guardia, ahora todo dependerá
del trabajo, de su calidad, y de la exigencia para
hacer bien las cosas”, subrayaba el también
integrante del Buró Político del Partido
Comunista de Cuba.
La
primera parte de la intensa jornada, comenzada temprano
en la mañana y concluida ya entrada la noche
del fin de semana, en Mayarí, por lo que Machado
Ventura tuvo oportunidad de recorrer, además,
varias fincas y granjas estatales, localizadas en
los llanos aledaños al río que da nombre
al municipio, y pertenecientes al Ministerio de la
Agricultura. Al visitarlas, comprobó la lozanía
de las plantaciones, denominadas de ciclo corto, pues
sus cosechas se efectúan a los tres o cuatro
meses posteriores a la siembra: boniato, maíz,
calabaza, entre otros, todos plantados después
del paso por esta región de Cuba del devastador
huracán Ike, en septiembre último.
Al
conversar con los trabajadores, el vicepresidente
cubano enfatizó en el concepto de la vinculación
salarial a los resultados productivos, imprescindible
en Mayarí, en Holguín, y en toda Cuba,
sobre la base rigurosa de la eficiencia,”pagar
más, no importa cuanto más, es decir
sin temor alguno, a los más eficientes y a
los más productivos y también a los
más estables en su puesto de trabajo. La estabilidad
laboral, hay que cultivarla con atención, con
estímulo, con motivación”, subrayó
con fuerza en el diálogo con los obreros y
las autoridades locales.
Tras
recorrer unos cien kilómetros, ya pasado el
mediodía, Machado Ventura y sus acompañantes,
entre ellos, funcionarios de la máxima instancia
política de Cuba, y las autoridades de la provincia
de Holguín, se dirigieron hacia Gibara, territorio
costero fuertemente golpeado por la furia del ¨Ike¨,
donde fue notable la destrucción de de viviendas,
casi todas localizadas cerca del mar.
En
Gibara resulta estimulante lo visto, cientos de hombres
y mujeres, avezados constructores o bisoños
aprendices, a golpe de la necesidad impostergable
de resarcir tantos daños, adelantan en todo
lo posible la construcción o reconstrucción
de los inmuebles. El Estado ha priorizado al municipio.
El flujo de recursos es constante, explicaron Miguel
Díaz Canel, máximo dirigente político
de la Provincia de Holguín y Vivian Rodríguez,
Presidenta del gobierno, pero lo más importante
está hoy en la respuesta popular de apoyo a
las acciones constructivas y la instauración
de loables alternativas, para producir materiales
de construcción indispensables, bloques, ladrillos,
tejas, mosaicos, baldosas, incluso, utilizando materias
primas locales, y además, con máquinas
herramientas artesanales.
Antes
de concluir su recorrido por Gibara, el dirigente
histórico de la Revolución Cubana apreció
las viviendas, ya terminadas, utilizando solamente
en sus paredes madera aserrada procedente de las miles
de palmas reales caídas por la fuerza del viento
huracanado. Su terminación y calidad es excelente.
Ya
en horas de la noche, asistió a una sesión
del Consejo de Defensa Provincial, completamente activado
e inmerso en las impostergables misiones de la recuperación
tras los desmanes de la naturaleza en esta región
de Cuba.
Con
su habitual deferencia hacia los periodistas, el primer
vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros
José Ramón Machado Ventura accedió
a resumir el recorrido: “Durante el recorrido
apreciamos, además de la recuperación
práctica, en el orden práctico, porque
lo vimos ahí y conversamos con trabajadores
y dirigentes de la agricultura, que existe una atención
priorizada, y ya con ciertos resultados, en todo lo
que es la siembra, y en los cultivos, es decir, que
hay calidad, y esto se comprueba también en
los huertos rehabilitados, donde ya se están
cosechando las producciones, eso lo apreciamos en
toda la provincia. Vimos realmente la aplicación
seria de la técnica requerida y mayor cuidado
en todo lo que se hace, y hay mayores cantidades,
por lo que todo esto quiere decir que lo planteado
de que en el mes de Febrero ya la situación
cambiaría, en relación con el abastecimiento
de viandas y de vegetales, se ve ya, se puede concretar”.
“Resulta
estimulante comprobar esas gestiones locales imprescindibles,
sobre todo en esta situación que enfrentamos
actualmente. Esos materiales alternativos se unirán
a los que seguirá enviando el Estado centralmente.
Y lo pudimos apreciar en varios lugares de Gibara,
no en uno, sino en varios, incluso hasta utilizando
madera extraída con rigor y excelente terminación
de las palmas reales caídas.
“Me
llevo esa positiva impresión. Pero habrá
que trabajar duro todavía, por la magnitud
del desastre, pero no hay dudas de que estamos ganando
en esa batalla”.
“También
tuve la oportunidad de conversar con la población,
en todos los lugares visitados, y realmente vi un
ambiente favorable, positivo, de mucha comprensión,
incluso, hasta de entusiasmo en las difíciles
tareas que ejecutan porque se ve, en lo que están
haciendo, aprecian resultados, y yo lo pude captar,
realmente es así”.
Como
tantas otras veces, en sus habituales recorridos de
trabajo, hasta por el más alejado e intrincado
sitio de la geografía Cubana, el Primer Vicepresidente
de los Consejos de Estado y de Ministros, y uno de
los más queridos dirigentes históricos
de la Revolución Cubana, desde su incorporación
como médico y soldado a las filas del ejército
rebelde, donde ganó los grados de Comandante,
dejó a los holguineros, la sabia generosa y
estimulante de su vital magisterio político,
para seguir adelante.
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