Cuarta parte: La Base
Naval en Guantánamo desde la desaparición
formal de la Enmienda Platt hasta el Triunfo de la
Revolución.
Después de firmado el Tratado de Relaciones
de 1934, el territorio de la "estación
naval" fue fortificándose y acondicionándose
poco a poco hasta que, en la primavera de 1941, la
Base quedó establecida como estación
naval de operaciones bajo la estructura siguiente:
estación naval, estación naval aérea
y base del cuerpo de marines y de almacenes.
En el territorio ilegalmente cercenado a Cuba se han
cometido crímenes, agresiones y provocaciones
contra nuestro pueblo.
El 6 de junio de 1934 el Senado de Estados Unidos
había aprobado una ley mediante la cual se
autorizaba a la Secretaría de Marina para suscribir
un contrato a largo plazo con una empresa que se comprometía
a abastecer de agua en forma adecuada a la Base Naval
en Guantánamo, pero anteriormente existían
planes norteamericanos para la construcción
de un acueducto que la surtiera de agua procedente
del río Yateras.
La expansión continuó, y hacia 1943
se construyeron otras facilidades mediante contratación
con la empresa "Frederick Snare Co.", que
contrató aproximadamente 9 000 obreros civiles,
muchos de los cuales eran cubanos.
Otro año de ingente trabajo de ampliación
de las instalaciones militares y civiles de la Base
fue 1951. En 1952, el Secretario de Marina de Estados
Unidos decidió cambiarle el nombre de "U.S.
Naval Operating Base" por el de "U.S. Naval
Base", y ya entonces tenía una estructura
que incluía el Centro de Entrenamiento.
La Constitución de 1940, la lucha revolucionaria
y la Base Naval en Guantánamo, hasta diciembre
de 1958.
La base de Guantánamo se ha convertido en un
campo de detención y tortura.
El período que transcurre desde finales de
1937 hasta 1940 se caracterizó, desde el punto
de vista político, por la adopción de
medidas que permitieron la convocatoria a las elecciones
para la Asamblea Constituyente y su realización.
La razón de que Batista accediera a estas medidas
democratizadoras estuvo en su interés de ir
al establecimiento de fórmulas que le permitieran
mantenerse en el centro de las decisiones políticas,
con lo que garantizaba la continuidad de su poder
en el nuevo ordenamiento surgido bajo las fórmulas
por él instrumentadas. A principios de 1938
se hizo público el acuerdo de Batista y Grau
de realizar una Asamblea Constituyente. La Convención
Constituyente quedó inaugurada el 9 de febrero
de 1940 y terminó sus labores el 8 de junio
de ese propio año.
La Constitución fue firmada el 1° de julio
de 1940 y promulgada el 5 de ese mes. La nueva Ley
de Leyes estableció que "el territorio
de la República está integrado por la
Isla de Cuba, la Isla de Pinos y las demás
islas y cayos adyacentes que con ellas estuvieron
bajo la soberanía de España hasta la
ratificación del Tratado de París de
10 de diciembre de 1898. La República de Cuba
no concertará ni ratificará pactos o
tratados que en forma alguna limiten o menoscaben
la soberanía nacional o la integridad del territorio".
La oligarquía se esforzaría por impedir
la materialización de los postulados más
avanzados de esa Constitución o al menos por
restringir al máximo su aplicación.
Quinta parte: La Base Naval en Guantánamo desde
el Triunfo de la Revolución.
Desde el triunfo de la Revolución el Gobierno
Revolucionario ha denunciado la ocupación ilegal
de esa porción de nuestro territorio.
Por otra parte, a partir del 1º de enero de 1959
Estados Unidos convirtió el territorio usurpado
de la Base Naval en Guantánamo en foco permanente
de amenaza, provocación y violación
de la soberanía de Cuba, con el propósito
de crearle dificultades al victorioso proceso revolucionario.
Dicha Base siempre ha estado presente en los planes
y operaciones concebidos por Washington para derrocar
al Gobierno Revolucionario.
Todo tipo de agresiones han provenido de la Base Naval:
Lanzamientos en territorio libre de materiales inflamables
desde aviones procedentes de la Base.
Provocaciones de soldados norteamericanos, incluyendo
insultos, lanzamientos de piedras, de latas con material
inflamable y disparos con pistolas y armas automáticas.
Violación de las aguas jurisdiccionales de
Cuba y del territorio cubano por embarcaciones y aeronaves
militares norteamericanas procedentes de la Base.
Elaboración de planes de autoagresión
en la Base para provocar una lucha armada en gran
escala entre Cuba y Estados Unidos.
Inscripción de las frecuencias radiales utilizadas
por la Base en el Registro Internacional de Frecuencias,
dentro del espacio correspondiente a Cuba.
El 12 de enero de 1961 fue torturado bárbaramente
por soldados yanquis en la Base Naval en Guantánamo,
por el "delito" de ser revolucionario, el
obrero Manuel Prieto Gómez, quien laboraba
allí hacía más de 3 años.
El 15 de octubre de ese año, fue torturado
y luego asesinado el obrero cubano Rubén López
Sabariego.
El 24 de junio de 1962 fue asesinado por los soldados
de la Base el pescador de Caimanera Rodolfo Rosell
Salas.
Igualmente, la pretendida intención de fabricar
una autoprovocación y desplegar las tropas
norteamericanas en una "justificada" invasión
punitiva contra Cuba, en todo momento tuvo como elemento
detonante la Base en Guantánamo. Ejemplo de
ello lo encontramos en una de las acciones incluidas
dentro de la denominada "Operación Mangosta",
cuando el 3 de septiembre de 1962 soldados norteamericanos
estacionados en Guantánamo debían disparar
contra las postas cubanas.
Durante la Crisis de Octubre, la Base fue reforzada
en técnica militar y efectivos, elevándose
el número de estos últimos a más
de 16 000 infantes de marina. Ante la decisión
del Primer Ministro soviético Nikita Jruschov
de retirar los cohetes nucleares desplegados en Cuba
sin consultar ni informar previamente al Gobierno
Revolucionario, Cuba fijó la firme posición
de la Revolución en los denominados "Cinco
Puntos". En el quinto se demandaba la retirada
de la Base Naval de Guantánamo. Estuvimos al
borde de una guerra termonuclear, en la que seríamos
el primer blanco como consecuencia de la política
imperial de apoderarse de Cuba.
El 11 de febrero de 1964 el presidente Lyndon B. Johnson
redujo el personal cubano que trabajaba en la Base
en 700 trabajadores aproximadamente. También
confiscaron fondos acumulados del retiro de centenares
de obreros cubanos que habían trabajado en
la Base y suspendieron de modo ilegal el pago de las
pensiones a los obreros cubanos jubilados.
El 19 de julio de 1964, en grosera provocación
de centinelas fronterizos norteamericanos contra las
postas cubanas de Guardafronteras, fue asesinado a
mansalva el joven soldado de 17 años Ramón
López Peña, en la casamata donde cumplía
con su turno de guardia.
En circunstancias similares, el 21 de mayo de 1966,
disparos provenientes de la Base dieron muerte al
soldado Luis Ramírez López.
En apenas 21 días del mes de mayo de 1980,
más de 80 000 hombres, 24 barcos y unos 350
aviones de combate participaron en las maniobras Solid
Shield-80, que entre sus dinámicas incluyó
el desembarco de 2 000 infantes de Marina en la Base
Naval y el reforzamiento de dicha instalación
con otros 1 200 efectivos.
En octubre de 1991, durante la celebración
del IV Congreso del PCC en Santiago de Cuba, aviones
y helicópteros procedentes de la Base violaron
el espacio aéreo cubano sobre la ciudad.
En 1994, la Base sirvió como punto de apoyo
para la invasión a Haití: la aviación
militar norteamericana utilizó los aeropuertos
de ese enclave. Más de 45 000 emigrados haitianos
llegaron a ser concentrados en la Base a mediados
del siguiente año.
Del mismo modo, en el año 1994 se produjo la
conocida crisis migratoria provocada por el endurecimiento
del bloqueo y los años más duros del
período especial, el incumplimiento del Acuerdo
Migratorio de 1984 suscrito con la administración
Reagan, la considerable reducción en las visas
acordadas y el estímulo a la emigración
ilegal, incluida la Ley de Ajuste Cubano, facturada
por el presidente Johnson hace más de 40 años.
Como consecuencia de la crisis desatada, una declaración
del presidente Clinton del 19 de agosto de 1994 convirtió
a la Base en un campo de concentración migratorio
para los balseros cubanos en cifra cercana a los 30
000.
Finalmente, el 9 de septiembre de 1994 se suscribió
un Comunicado Conjunto entre la administración
de Clinton y el gobierno de Cuba, mediante el cual
Estados Unidos se comprometió a impedir la
entrada a su territorio de los emigrantes ilegales
interceptados y a otorgar un mínimo de 20 000
visas anuales para la reunificación familiar,
los que viajarían por vía segura a Estados
Unidos.
El 2 de mayo de 1995, como parte de las negociaciones
migratorias, los gobiernos de Cuba y Estados Unidos
acordaron adicionalmente lo que esta vez se llamó
Declaración Conjunta, estableciendo el procedimiento
para la devolución a Cuba de todos los que
continuaran intentando emigrar ilegalmente hacia Estados
Unidos y fueran interceptados por los Guardacostas
norteamericanos.
Obsérvese cómo la referencia se relaciona
sólo con los inmigrantes ilegales interceptados
por los Guardacostas. Quedaban establecidas las bases
para un siniestro negocio: el tráfico de personas.
La Ley Asesina se mantuvo. Cuba sería el único
país del mundo sometido a tal látigo.
Mientras 250 000 personas aproximadamente han viajado
por vía segura sin el menor riesgo, es en cambio
incalculable el número de mujeres, niños
y personas de todas las edades que han perecido en
el próspero tráfico de inmigrantes.
A partir de la crisis migratoria de 1994, por acuerdo
de ambos gobiernos se iniciaron los encuentros regulares
entre los mandos militares de cada parte. Una franja
del territorio sembrada de minas a veces era inundada
por tormentas tropicales y ríos desbordados.
No en pocas ocasiones nuestros zapadores arriesgaron
sus vidas para salvar a personas que atravesaban esa
zona militar restringida por aquellos parajes, incluso
con niños.
Entre 1962 y 1996, se registraron 8 288 violaciones
principales desde la Base Naval en Guantánamo,
incluidas 6 345 violaciones aéreas, 1 333 violaciones
navales y 610 violaciones territoriales. Del total
de violaciones, 7 755 se produjeron entre 1962 y 1971.
La Base Naval en Guantánamo a partir de la
promulgación de la Ley Helms-Burton.
Esta Ley, firmada por el presidente William Clinton
el 12 de marzo de 1996, en el Título II sobre
la "asistencia a una Cuba libre e independiente",
la Sección 201 relacionada con la "política
hacia un gobierno de transición y elegido democráticamente
en Cuba", establece en su inciso 12 que Estados
Unidos debe "estar preparado para negociar con
un gobierno elegido democráticamente en Cuba
la devolución de la Base Naval de Estados Unidos
en Guantánamo o renegociar el acuerdo actual
bajo términos mutuamente convenientes".
Algo peor que lo del gobernador militar Leonard Wood,
que junto a Theodore Roosevelt desembarcó a
pie en las cercanías de Santiago de Cuba: la
idea de un anexionista de origen cubano administrando
a nuestro país.
La guerra de Kosovo de 1999 ocasionó un gran
número de refugiados kosovares. El gobierno
de Clinton, envuelto en aquella guerra de la OTAN
contra Serbia, tomó la decisión de utilizar
la Base como albergue para un número de ellos,
y en esa ocasión, por primera vez, sin ningún
tipo de consulta previa como es habitual, comunicó
a Cuba la decisión tomada. Nuestra respuesta
fue constructiva. Aunque opuestos a la injusta e ilegal
contienda, no teníamos razones para oponernos
a la ayuda humanitaria que pudieran necesitar los
refugiados kosovares. Ofrecimos incluso la cooperación
de nuestro país, si fuese necesario, para la
atención médica o cualquier otro servicio
que necesitaran los mismos. Finalmente, los refugiados
kosovares no fueron enviados a la Base Naval en Guantánamo.
En el manifiesto Juramento de Baraguá, del
19 de febrero del 2000, se expresó que "a
su debido tiempo, ya que no constituye objetivo prioritario
en este instante aunque es justísimo e irrenunciable
derecho de nuestro pueblo, el territorio ilegalmente
ocupado de Guantánamo debe ser devuelto a Cuba".
En esos tiempos estábamos enfrascados en la
lucha por el regreso del niño secuestrado y
las consecuencias económicas del brutal bloqueo.
La Base Naval de Guantánamo a partir del 11
de septiembre.
El 18 de septiembre del 2001, el presidente Bush firmó
la legislación del Congreso de Estados Unidos
que lo autorizó a usar la fuerza como respuesta
a los atentados del 11 de septiembre. Bush se basó
en esta legislación para firmar, el 13 de noviembre
de ese propio año, una Orden Militar mediante
la cual estableció las bases jurídicas
para las detenciones y el enjuiciamiento por tribunales
militares, como parte de la "guerra contra el
terrorismo", de individuos que no ostentaran
la condición de ciudadanos de Estados Unidos.
El 8 de enero del 2002 Estados Unidos comunicó
oficialmente a Cuba que utilizarían la Base
Naval en Guantánamo como centro de detención
de prisioneros de guerra de Afganistán.
Tres días más tarde, el 11 de enero
del 2002, llegaron los primeros 20 detenidos hasta
alcanzar la cifra de 776 prisioneros de 48 países.
Ninguno de estos datos, por supuesto, era mencionado.
Suponíamos que se trataba de prisioneros de
guerra afganos. Los primeros aviones aterrizaban repletos
de prisioneros, y muchos más custodios que
prisioneros. Ese mismo día el Gobierno de Cuba
emitió una declaración pública
señalando su disposición de cooperar
con los servicios de asistencia médica que
fuesen requeridos, programas de saneamiento y de lucha
contra vectores y plagas en las áreas bajo
nuestro control que circundan la base, o de cualquier
otra forma útil, constructiva y humana que
pudiera presentarse. Recuerdo los datos porque participé
personalmente en detalles de la Nota presentada por
el MINREX dando respuesta a la Nota norteamericana.
Cuán lejos estábamos de imaginar en
aquel momento que el Gobierno de Estados Unidos se
preparaba para crear en esa base un horrible campo
de tortura.
La Constitución Socialista proclamada el 24
de febrero de 1976 había establecido, en el
inciso c) de su artículo 11, que "la República
de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados,
pactos o concesiones concertados en condiciones de
desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía
y su integridad territorial".
El 10 de junio del 2002, el pueblo de Cuba, en un
proceso plebiscitario popular sin precedentes, ratificó
el contenido socialista de aquella Constitución
de 1976 en respuesta a las manifestaciones injerencistas
y ofensivas del Presidente de Estados Unidos, e interesó
a la Asamblea Nacional del Poder Popular reformarla
para dejar expresamente consignado, entre otros aspectos,
el principio irrevocable que debe regir las relaciones
económicas, diplomáticas y políticas
de nuestro país con otros estados, al añadir
en el mismo Artículo 11, inciso c): "Las
relaciones económicas, diplomáticas
y políticas con cualquier otro Estado no podrán
ser jamás negociadas bajo agresión,
amenaza o coerción de una potencia extranjera."
Tras darse a conocer la Proclama al pueblo de Cuba,
el 31 de julio del 2006, las autoridades norteamericanas
han declarado que no desean una crisis migratoria
pero se preparan de forma preventiva para enfrentarla,
valorándose el uso de la Base Naval en Guantánamo
como campamento de concentración de los emigrantes
ilegales interceptados en el mar. En declaraciones
públicas se informa que Estados Unidos está
realizando ampliaciones de las construcciones civiles
en la Base, con el objetivo de aumentar su capacidad
de recepción de emigrantes ilegales.
Cuba, por su parte, ha tomado todas las medidas posibles
para evitar incidentes entre las fuerzas militares
de ambos países, y ha declarado que se atiene
a los compromisos contenidos en la Declaración
Conjunta sobre temas migratorios suscrita con la administración
Clinton. ¿Por qué tanta habladuría,
amenaza y bulla?
El pago simbólico anual de $3 386.25 dólares
por el arrendamiento del territorio que ocupa la Base
Naval en Guantánamo se mantuvo hasta 1972,
cuando la parte norteamericana lo reajustó
por su cuenta a $3 676 dólares. En 1973, se
hizo una nueva corrección del valor del antiguo
dólar de oro de Estados Unidos, y por tal razón
el cheque emitido por el Departamento del Tesoro fue
elevado desde entonces a $4 085.00 dólares
anuales. Ese cheque se carga a la Marina de Estados
Unidos, responsable operacional de la Base Naval.
Los cheques que hace el Gobierno de Estados Unidos
como pago por el arrendamiento, se dirigen a favor
del "Tesorero General de la República
de Cuba", institución y funcionario que
desde hace muchos años dejaron de formar parte
de la estructura del Gobierno de Cuba, y se remiten
por vía diplomática cada año.
El correspondiente a 1959, por simple confusión,
fue convertido en ingreso nacional. Desde 1960 hasta
hoy jamás se han cobrado y quedan como constancia
de un arrendamiento impuesto durante más de
107 años. Imagino, conservadoramente, que es
diez veces menos que lo que gasta el gobierno de Estados
Unidos en el salario de un maestro cada año.
Tanto la Enmienda Platt como la Base Naval en Guantánamo
sobraban. La historia demuestra que en gran número
de países de este hemisferio, donde no hubo
una revolución como la nuestra, la totalidad
de su territorio gobernado por las transnacionales
y las oligarquías, no necesitaron ni una ni
otra cosa. De su población, mal preparada y
pobre en su mayoría, se ocupaba la publicidad
sembrando reflejos.
Desde el punto de vista militar, un portaaviones nuclear
repleto de veloces cazabombarderos y su numerosa escolta,
apoyado por la tecnología y los satélites,
es varias veces más poderoso y puede desplazarse
a cualquier lugar del mundo donde más convenga
al imperio.
Hace falta la Base para humillar y hacer las cosas
sucias que allí tienen lugar.
Si hay que esperar el derrumbe del sistema, esperaremos.
Los sufrimientos y peligros para toda la humanidad
serán grandes, como la actual crisis de las
bolsas de valores, y un número creciente de
personas lo pronostican. La espera de Cuba será
siempre en alarma de combate.
Fidel Castro Ruz
14 de agosto del 2007
6:10 p.m.