
Se llama Agualoja o Agua de Loja y es una refrescante bebida del tiempo de nuestras tatarabuelas.
Resulta, fácil, muy fácil de preparar e ideal para estos días de intenso calor. Aunque en la actualidad es casi desconocida, resultaba una bebida obligatoria en las procesiones de Semana Santa.
El sabio cubano Don Fernando Ortiz expone que, en las lenguas bantúes, la raíz loja o loha, con muchas variantes, significa vino de palmera o cerveza de los negros; de igual manera le atribuye el término de Aloja, que se preparaba con agua, miel y especias.
Para dos vasos se necesitan 1 taza de agua, dos tazas de azúcar cruda o prieta, seis clavos de olor, seis granitos de pimienta negra y media cucharada de canela molida.
Según algunos autores consultados, puede emplearse miel de abejas. Prepare un almíbar con el agua, el clavo, la pimienta y la canela. Cuele la mezcla cuando esté a punto de hilo y prosiga la cocción hasta obtener un jarabe, más o menos el punto de una melcocha dura. Embotéllelo.
Este jarabe se diluye luego para preparar el refresco al que podrá adicionar, si lo desea, trocitos de hielo.
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