
¿Se ha preguntado alguna vez a qué huele y sabe el azúcar? pues obviamente ¡a azúcar!, supongo que me dirá y claro que tiene toda la razón. Mas sucede que debido a su olor, bastante neutro -así lo consideran los especialistas- puede combinarse con facilidad con otros alimentos más aromáticos como la canela, los cítricos, las frutas y diversas especias.
Resulta, por tanto, muy fácil perfumar o aromatizar el azúcar en nuestros hogares, de manera natural, y sin que pierda sus cualidades edulcorantes, para darle un toque diferente a los postres e infusiones que preparemos.
Ideal para darle un toque distintivo a las panetelas, el yogurt, la natilla y el té negro resulta el azúcar aromatizado con cítricos. ¿Qué frutas elegir? el limón, toronja, naranja o mandarina, podemos usar sus cáscaras frescas o secadas al horno.
En el primero de los casos, debemos lavar muy bien las frutas para luego, rallar su piel o cáscara. La medida es de unos 6 gramos de ralladura por cada 100 gramos de azúcar. Cuando añada la cáscara fresca y remueva -le sugerimos con una cuchara de madera o plástico bien limpias- notará que la mezcla tiene un aspecto húmedo. Por eso, antes de guardarla en un frasco hermético, debe dejarla secar en un lugar seco y resguardado hasta que el azúcar esté suelto el azúcar.
En el segundo, si recurre a las cáscaras secas, coloque la ralladura fresca en el horno a 80ºC hasta que se seque y quede crujiente. Déjela refrescar, tritúrela en una moledora y mézclela con el azúcar: 100 gramos de azúcar y 10 gramos de cáscara de seca.
Otra variante, muy clásica, es la del azúcar con sabor a canela también idónea para las natillas, batidos, cremas y para echarle a las tostadas.
¿Qué hacer? Introduzca un palito de canela en un frasco cerrado herméticamente, con 200 gramos de azúcar, y déjelo reposar durante cinco días para que el aroma penetre en azúcar. Así de fácil.
Una tercera variante, se la recomendamos para preparar almíbar, jarabes, y aromatizar bizcochos, panques, helados y panetelas es la del azúcar afrutada. Recurra a la manzana, el coco rallado o el plátano seco.
Si usa frutas frescas séquelas en el horno a 80ºC durante 3 o 4 horas, hasta que las pueda moler con una maquinilla. Mezcle a partes iguales el azúcar con la pulpa seca y trituramos todo en una licuadora hasta obtener un azúcar impregnado de la fruta deseada. Manténgala guardada en un pomo o frasco herméticamente cerrado.
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