
Aunque su función más conocida y divulgada es para preservar o aliñar diversos alimentos —desde ensaladas a carnes— el vinagre constituye un eficaz producto para realizar la limpieza en los hogares, y algo bien importante, de manera ecológica, amigable con el entorno.
Por si no lo sabía, le diremos que el vinagre ayuda a limpiar porque incluye una concentración de entre el 3 % y el 5% de ácido acético, con capacidad para retirar sustancias y además desinfectar". Sucede, según explican los expertos, que la mayor parte de los microorganismos es incapaz de sobrevivir en un entorno tan ácido.
Le recomendamos, pues recurrir al vinagre para dejar los cristales y espejos relucientes. Para lograrlo, mezcle tres cucharadas soperas de vinagre de vino blanco en un litro de agua tibia, tirando a caliente. Una aclaración necesaria: no guarde esta fórmula, prepárela tan pronto vaya a utilizarla.
Su empleo es simple, moje una bayeta o paño bien limpio en la solución y frote los cristales. Para dejarlos brillantes séquelos luego con papel de periódico.
Por lo general acudimos a productos de limpieza industriales que en no pocas ocasiones contaminan el aire, sumemos a lo anterior que estos efectos dañinos llegan al entorno, es decir, a los ríos lagunas y costas, a través del alcantarillado.
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