
Oriundo de la India, donde se cultiva desde hace más de tres mil años, llegó a Cuba a través de los colonizadores españoles. Desde entonces, el pepino (Cucumis sativus) forma parte de la dieta en la mayor de las Antillas.
Para nosotros, esta planta anual perteneciente a la familia de las Cucurbitáceas suele comerse casi siempre como ensalada, aunque en otras latitudes con él se preparan refrescantes sopas ideales para el tiempo más cálido.
A la anterior, sumemos una variante: la encurtida, esta constituye un aperitivo muy popular para comer solo o acompañar a los emparedados y hamburguesas.
Le proponemos en esta oportunidad una receta muy fácil de preparar e ideal para estos días tan cálidos: ensalada de pepinos a la mostaza.
En video otra sugerencia de preparación del pepino a la mostaza:
Para seis raciones necesitará tres pepinos grandes, un octavo de taza de leche, una yema de huevo, media cucharadita de mostaza, dos cucharadas de vinagre, dos cucharadas de aceite, una cucharadita de sal y un octavo de pimienta molida.
Corte el pepino en rodajas muy finas. Mezcle la leche, la yema de huevo, la mostaza, el vinagre y el aceite hasta obtener una salsa homogénea. Aderece el pepino y salpimente. Sirva de in mediato.
Recomendaciones: cuando compre pepinos fíjese en que presenten un color verde brillante, sin manchas amarillentas ni blanquecinas. En el caso de los más pequeños poseen un sabor más suave, en tanto los grandes tienen un ligero gusto amargo. Aunque lo usual es pelarlos antes de ingerirlos, lávelos muy bien bajo un chorro de agua para eliminar cualquier impureza.
Este alimento debe conservarse, de ser posible, en el refrigerador o congelarlo cortado en ruedas, preparado en raciones individuales, para que su descongelación sea más fácil.
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