
Desde el inicio de su existencia, el hombre ha luchado por enfrentar y dar solución a innumerables problemas de su actividad cotidiana. Entre ellos, muchos que nos parecen difíciles de afrontar pero que con grandes dosis de inteligencia, persistencia y creatividad, nos abren nuevos horizontes. Es por ello que, en este espacio, tratamos de compartir con usted algunos consejos ante esas múltiples “demandas”.
Piel sensitiva… ¡Mucho cuidado!
Esta piel es muy delicada, ligeramente seca y pronta a reacciones alérgicas. Los cambios de temperatura y los cosméticos fuertes o abrasivos le provocan irritación. Las personas con este tipo de piel necesitan usar productos sin alcohol o protectores solares. El tipo de crema que deberán utilizar serán las de almendras o hidratantes. Es una piel que necesita un cuidado especial.
¿Ralladuras en tus muebles de madera?
Puedes solucionar estos daños superficiales en tus muebles de madera. Y, muy fácilmente. Tan sólo frota la zona afectada con dientes de ajo. Cuando logres rellenar las marcas, deja secar durante un buen rato y luego eliminas el sobrante de ajo con un pañito grueso o esponja suave. A continuación y, si lo deseas, aplicas pintura acorde al color de la madera. Verás que, en ese espacio de tu mueble, nunca existieron rayaduras.
Contra las manchas amarillas y marcas de fotos antiguas…
Existe una solución y es aplicar un algodón mojado en leche tibia. Luego, secarás tu foto con un papel suave.
Colocación de empapelados en las paredes: ¡Frío! ¡Frío!
¿Deseas evitar que no se arruguen en el momento de colocarlos? Pues, con antelación y unas horas antes de realizar esta acción, guarda los rollos de empapelado en… tu refrigerador.
Moros y cristianos. ¡!Exquisitos!!
Ingredientes (Para ocho raciones):
Frijoles negros 1/2 libra
Agua 5 tazas
Ají 2 unidades
Masa de puerco 1/2 libra
Grasa de puerco 4 cucharadas
Cebolla 1/2 libra
Ajo (diente) 3 unidades
Sal 4 cucharaditas
Orégano 1/4 cucharadita
Comino 1/4 cucharadita
Arroz 1 libra
Chicharrones de empella de puerco 2 onzas
Preparación
Lave los frijoles y remójelos en el agua con 1 ají desde la noche anterior o por lo menos un par de horas antes. Cocine los frijoles en la misma agua del remojo hasta que ablanden. Cuele los frijoles y separe 3 tazas del agua de los frijoles. Corte la masa de puerco en trocitos y sofríala hasta que suelte la grasa. Si fuera necesario, añádale 1 o 2 cucharadas de manteca hasta tener 4 cucharadas de grasa y sofría en ella cebolla, ajo, y ají picaditos y molidos. Añada los frijoles, las 3 tazas de agua de los frijoles, la sal, y el orégano y el comino, tostados y machacados en el mortero. Cuando empiece a hervir, añada el arroz lavado y ligeramente sofrito con la mitad de los chicharrones de empella de puerco. Déjelo a fuego mediano tapado hasta que se ablande.
Finalmente y, al momento de servirlo, añádale el resto de los chicharrones fritos y la grasa que suelten al freírse.
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