
Desde el inicio de su existencia, el hombre ha luchado por enfrentar y dar solución a innumerables problemas de su actividad cotidiana. Entre ellos, muchos que nos parecen difíciles de afrontar pero que con grandes dosis de inteligencia, persistencia y creatividad, nos abren nuevos horizontes. Es por ello que, en este espacio, tratamos de compartir con usted algunos consejos ante esas múltiples “demandas”.
¿Manchas de sudor en tu ropa blanca?
Ponla en remojo con agua y vinagre durante un rato. Otro consejo: Mójala con agua, extiéndela y esparce sobre las zonas manchadas un puñado de sal de cocina. Deja que actúe un par de horas, después lava normalmente, frotando antes con jabón líquido las zonas manchadas.
¿Deseos de orinar y no tienes un baño cerca?
Piensa en sexo, concéntrate en lo que harías en una relación sexual bien deseada. Eso entretiene a tu cerebro y el estrés disminuye.
¿Tienes verrugas indeseables?
Ponte una rodaja de ajo sobre la verruga. Tápala con un esparadrapo. La sustancia ácida del ajo hará que la antiestética verruga se vaya secando poco a poco, hasta que al final desaparezca. Si tienes la piel delicada, procura que el ajo sólo cubra la verruga sin tocar el resto de la piel.
Otro método: Utiliza la sabia de la higuera. Cuando los higos están verdes, al cortarlos, desprenden una especie de leche; pues con sólo aplicarse dicho jugo unas cuantas veces, la verruga desaparecerá.
La Receta de hoy: Moros y cristianos
Preparación:
Este plato puede hacerse con frijoles negros sobrantes de las comidas anteriores, de la siguiente forma: Ponga la olla vacía y destapada a calentar y eche 1/4 de taza de manteca, 2 ajos, un ají y una cebolla, bien picados. Fría hasta que tome un color dorado. Lave dos tazas de arroz y viértalas en este sofrito, revolviéndolo bien, hasta que absorba la humedad. Agregue entonces dos tazas de frijoles y tres tazas de agua, uniendo a la misma el caldo de los frijoles y una cucharada de sal. Tape la olla. Cuando el vapor salga por la válvula de escape, rebaje el calor y cocine durante diez minutos. Pasado este tiempo, aparte la olla del calor y deje que la presión baje lentamente.
Cuando los frijoles no son sobrantes de comidas anteriores, deben cocinarse previamente en la olla de presión durante 20 minutos.
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