
Sincérese conmigo y dígame si alguna vez ante un plato de pollo frito o asado no se ha dicho: ¡otra vez!, ¡ya estoy cansado de lo mismo!, ¡siempre es igual!
Para variar, para “disfrazar” el pollo le sugerimos acudir a los adobos, esa mezcla de especias con sustancias emulsionantes: aceite y vinagre, que además de darle un toque especial mejorará su aspecto, gusto y textura, y lo conservará por más tiempo. Un incidental: en la antigüedad, se recurría al adobo para disimular el gusto de las carnes que ya empezaban a descomponerse.
La primera variante de adobo, conocida en España como chimichurri, tiene como ingredientes al orégano, pimentón dulce, ajo, guindilla (puede sustituirlo por ají cachucha), hojas de laurel, sal, pimienta negra, aceite y vinagre.
¿Qué hacer? Triture una hoja de laurel, pique tres dientes de ajo y mézclelos con una cucharada de orégano, una cucharita de sal, otra de pimentón dulce y media cucharita de guindilla molida o los ajíes cachucha bien picaditos. Incorpore la hoja de laurel triturada, los dientes de ajo, 100 ml de aceite y 20 ml de vinagre, si es de vino mucho mejor.
Mezcle bien todos los ingredientes y deje reposar la mezcla alrededor de dos horas, como mínimo, en el refrigerador.
Con esta salsa podrá untar el pollo antes de su cocción y durante la misma (sobre todo, si lo hacemos a la parrilla, en una barbacoa, para evitar que la carne se reseque), de igual manera, puede servirlo en la mesa, junto a otras salsas, para que cada quien condimente, a su gusto, el pollo.
Nuestra otra propuesta es un adobo picante para lo cual necesitará orégano, albahaca, ajíes y pimentón picante, pimentón dulce, tomillo, aceite, sal y limón.
Para prepararla pique las hojas de albahaca –resulta ideal la fresca-, y mezcle una cucharada de esta hierba con una de tomillo, una de pimentón picante, tres cucharadas de orégano y tres de pimentón dulce. Añada la sal y los pimientos picantes a su gusto. Espolvoreey cubra bien el pollo con esta mezcla.
Luego, poco a poco, añada aceite hasta conseguir una consistencia espesa, agregue el jugo de un limón y deje reposar entre treinta minutos y dos horas antes de cocinar.
Este adobo resulta idóneo para preparar un pollo al horno o a la barbacoa.
Le hemos brindado dos opciones, tal vez usted conozca otras o se decida a “inventar” alguna según sus disponibilidades o gusto. Si así fuese pues compártalas con nosotros.
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