
La lucha por el mejoramiento personal y el equilibrio de las emociones propiciarán un buen despertar y una continuidad del día con todas las ventajas para que sea alegre y provechoso.
Como empiezas el día tiene mucho que ver con lo feliz o agobiada que se pase el resto de la jornada. Con estos consejos, puedes pasarlo fantástico aunque hayas tenido una noche de perros.
Es una trampa quedarse en la cama unos cinco minutos o más, ya que se confunde al cerebro, que reinicia el ciclo del sueño. Lo único que se conseguirá será que después de esos minutos estés aún más cansada que antes.

Pensar en algo positivo para realizar hoy si se te hace un mundo levantarte de la cama (en invierno aún cuesta más y es que ¡se está tan bien!); piensa en “algo bonito”. No hace falta que sea la gran aventura sino algo que te haga feliz. Quizá has quedado con unas amigas para a ir a cenar fuera, al cine o puede que sea el día de estrenar esos zapatos que te has comprado.

La postura de yoga “Gato estirado” ayuda a despertar el cuerpo y flexibilizar la columna vertebral. Sentada sobre los talones, inclínate hacia delante y estira los brazos al máximo por delante de la cabeza, mientras apoyas la frente en el suelo. Permanece así uno o dos minutos y comprueba cómo se desentumecen los músculos de los brazos y la espalda.
Aunque está demostrado que cierto tipo de música como la clásica te ayuda a calmar el cerebro y a relajarte, puedes empezar el día con la música que más te apetezca.

Quizá necesitas algo más movidito que te anime incluso a bailar ya de buena mañana. Lo que es cierto es que romper el silencio con buena música: ¡alegra!
Si ya has conseguido llegar hasta aquí, significa que tienes un tiempo para desayunar. Los expertos recomiendan un desayuno saludable de unas 450 calorías y que contenga hidratos de carbono complejos, como el pan integral, avena, fruta... y algo de proteína y fibra; zumo de naranja natural y, huevos, entre otros.

Si te da pereza prepararlo tú misma, ¿por qué no empiezas el día disfrutando de un desayuno en una cafetería? Elige un jugo natural y un bocadito de jamón y queso.
De camino al trabajo, a la escuela, a la cafetería, donde quieras, pero andando bajo el sol (aunque sea el helado sol de invierno), ya que recibirás tu dosis diaria de buen humor, además de la vitamina D del sol.

Si tienes tiempo, ¡haz algo de ejercicio! Está demostrado que el deporte da más energía de la que quita. Por lo que, por muy mala noche que hayas tenido, por muy cansada que estés, si haces deporte te sentirás con más energía y de mejor humor todo el día que si no lo has hecho. ¿Te animas?

La manera de comenzar el día de forma optimista crea una ilusión en las personas de que el día será formidable y, de que algo bueno va a pasar. Lo correcto es aprovechar esa sensación con la certeza de que así será.
Fuente consultada: sitio Salud y bienestar.com
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