
La capital de todos los cubanos también ha dejado su impronta en la culinaria nacional. Muestra de ello son el Arroz con pollo a la Chorrera y el Picadillo a la habanera por solo citar dos de los platos más conocidos.
En esta oportunidad le ofrecemos la receta de la Salsa habanera, la cual tomamos del libro A la cubana (recetas de la cocina tradicional), de Janet Ortiz Vian, publicado por la Editorial Oriente.
La autora asevera que resulta ideal para las carnes blancas pues resulta fina y ligera. Prepárela y después nos comenta.
Necesita una y media cucharada de calabaza cocida, dos o tres dientes de ajo machacados; una pizca de pimienta molida; dos ajíes dulces; una cebolla blanca; seis o siete tomates de cocina; pan rallado; un poco de caldo y vinagre a gusto. Salcoche la calabaza pelada y cortada en trozos, procurando que se no desbarate. Escúrralos y póngalos en una cazuela con los ajos, la pimienta, los tomates asados y pelados, el ají y la cebolla picaditos. Revuelva y agregue el pan, y el caldo sazonado con sal. Ponga a alentar y agréguele unas gotas de vinagre.
La calabaza (Cucurbita moschata) es una planta herbácea anual, rastrera o ascendente, perteneciente a la familia de las Cucurbitáceas. De tallos ligeramente angulosos; con zarcillos simples o ramificados, hojas pubescentes, dentadas, flores unisexuales, axilares, solitarias con corola amarillo-anaranjada de hasta 15 cm. Sus frutos son globosos, a veces cilíndricos, piriformes o cónicos, verdes, amarillos o anaranjados.

Estos últimos se emplean para preparar sopas, guisos, ensaladas, postres, jugos, batidos y helados; también sus flores constituyen un alimento de consumo humano relativamente extendido.
En la medicina tradicional se recurre a ella para combatir diversos padecimientos: para la ictericia se prepara una decocción o infusión con 5-7 g de flores en una taza de agua: la decocción se deja hervir por lo menos diez minutos en un recipiente tapado; mientras que para la infusión se agrega el agua hirviendo a 5 g de flores; el líquido obtenido se filtra, se deja enfriar y se bebe una taza tres veces al día.
El zumo de las hojas suele emplearse en las quemaduras; aunque se sugiere limitarlo a aquellas superficiales (daño epidérmico), poco extensas (menos de 10 % de superficie corporal) y localizadas fuera de zonas de alto riesgo como cara, manos, pies y genitales. Las semillas se utilizan con fines alimenticios y antiparasitarios.
Originaria de América tropical, se cultiva ampliamente en las regiones tropicales y subtropicales. Contiene betacaroteno, vitamina C, altos niveles de potasio, magnesio y fibra insoluble. Resulta excelente para reducir el nivel de colesterol, evitar la hipertensión, las apoplejías y los ataques al corazón. Fue una de las cinco plantas que los súbditos tributaban a los soberanos aztecas.
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