
En honor a la verdad, entre los cubanos ella no goza de muchos adeptos y es una lástima, pues es rica en betacaroteno y provitamina A (previene enfermedades de los ojos y fortalece el sistema inmunitario); además de poseer ácido fólico (beneficioso para la formación de tejidos y el sistema nervioso), y de vitamina B9.
Me refiero a la espinaca (Spinacia oleracea) planta anual, perteneciente a la familia de las amarantáceas, cultivada desde tiempos remotos como verdura por sus hojas comestibles, grandes y de color verde muy oscuro, por cierto, esta coloración pone de manifiesto su riqueza en provitamina A y muy en especial de ácido fólico.

Aunque puede recolectarse durante todo el año, pierde sus propiedades de no consumirse en un plazo corto, de ahí que resulte conveniente darle un hervor y dejarla en congelación a fin de garantizar que mantenga el aporte de casi todos sus nutrientes.
Además de prepararse a modo de ensalada, la manera más usual, con ella pueden confeccionarse numerosos platos, en esta oportunidad le ofrecemos uno bien sencillo: un puré.
Para ello necesita un manojo de espinacas, un diente de ajo, una cucharada sopera de mantequilla, media taza de crema de leche y sal y pimienta a gusto.
Lave las espinacas, cocínelas en agua hirviendo de cinco a diez minutos. Póngalas a escurrir y adicione la crema de leche, la mantequilla, el ajo finamente picado, así como la sal y la pimienta al gusto. Mezcle bien todos los ingredientes.

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