Ante el nuevo intento del Gobierno estadounidense de asfixiar a la Isla, y socavar la cultura de paz del continente, instituciones culturales cubanas denunciaron la orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que define a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» contra la seguridad nacional y la política exterior de ese país.
Casa de las Américas en un texto titulado «¡Manos fuera de Cuba!», subrayó que no sorprende «esta postura de un gobierno que recurre de modo habitual a la extorsión, las bombas, el secuestro, e incluso el asesinato a sangre fría de sus propios ciudadanos. Sin embargo, resulta particularmente perverso el intento de asfixiar a un pueblo entero para imponerle la voluntad imperial».
Asimismo, destacó el carácter de integración sociocultural, con otros territorios, que siempre ha caracterizado a Casa de las Américas, pues desde su fundación, en 1959, incorporó en sus labores a representantes de la cultura estadounidense: «Fue precisamente una promotora norteamericana quien gestó desde nuestra institución el Encuentro de la Canción Protesta de 1967.
«Creadores populares, líderes de comunidades indígenas, afroamericanas y latinas, notables escritores y artistas han encontrado aquí un espacio para el diálogo fraterno. Estudiantes de universidades de los Estados Unidos son recibidos con afecto por familias cubanas y conocen en nuestras aulas la cultura latinoamericana y caribeña».
Por su parte, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba señaló que la peligrosa declaración recrudece el bloqueo económico, comercial y financiero al imponer aranceles a los países que soberanamente comercien petróleo con nuestro país: «No hay un solo argumento que justifique la acción de guerra económica con impacto directo en el bienestar de la familia cubana, y acuden una vez más a la mentira como arma política».
Precisamente, la orden ejecutiva fue emitida este jueves, cuando la región recordaba los 12 años de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en La Habana por los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Ambas instituciones apelaron al apoyo del pueblo estadounidense para detener el curso de las medidas coercitivas y advertir sobre el peligro que representa esta nueva amenaza, que provocará incalculables daños humanos al pueblo cubano.
«Utilicemos las armas de la razón y el arte que nos une para denunciar al imperialismo yanqui y construir un mundo civilizado sin guerras. Este importante momento histórico nos convoca el pensamiento martiano, “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América”», concluyó la declaración de la Uneac.
