Díaz-Canel: Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora

Díaz-Canel: «Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora»

“La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios. Y cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar para salir de ella”, afirmó este miércoles el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al resumir el Pleno Extraordinario de la organización partidista.

“Se requiere una agenda económica profunda y ágil, ejecutable en corto plazo, que combine estabilización macroeconómica, incentivos para estimular y promover una apertura productiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo de tecnología y una protección social focalizada y efectiva”, subrayó el mandatario.

Al clausurar el Pleno, Díaz-Canel razonó que se trata de enfrentar el enorme reto de continuar avanzando en el proceso de construcción socialista, de defensa de la Revolución y sus conquistas, y de perfeccionamiento de nuestra sociedad, en las condiciones de un país sometido al más cruel, genocida y prolongado bloqueo económico, financiero, energético y comercial, ejercido por la potencia más poderosa del mundo.

“Ese desafío, sin dudas, lo vamos a superar con unidad, valentía, participación popular y plena convicción en nuestra capacidad para alcanzar la victoria”, aseveró.

En ese sentido, acotó que “las transformaciones que estamos presentando son para avanzar en la defensa del socialismo, para apoyar y ampliar la justicia social, para crear riqueza económica y distribuirla con equidad”.

Señaló que es necesaria la igualdad e integración de todos los actores económicos: empresas estatales, mipymes, cooperativas, productores agropecuarios, inversionistas extranjeros y cubanos, residentes o no residentes. “Todos deben actuar y aportar bajo reglas claras”, enfatizó el Presidente de Cuba.

Exportar y producir para ingresar divisas, garantizar la seguridad jurídica y la protección social, así como atraer tecnología, financiamiento, mercados y conocimiento externo, protegiendo sectores estratégicos mediante regulación, no mediante inmovilismo; son, entre otras, “líneas fundamentales en las que hay que trabajar con agilidad, con coherencia y calidad, y sobre todo con control. Que lo aprobado se implemente bien”, puntualizó el Jefe de Estado.

Y en este escenario resulta necesario avanzar en varios objetivos simultáneos: la estabilización macroeconómica y recuperación de los ingresos externos; la transformación del modelo económico y social; el estímulo y recuperación del sector productivo agrícola; el fortalecimiento de la Contabilidad y la gestión de los costos; así como la previsión y mitigación de los costos sociales asociados a las transformaciones necesarias del modelo económico y social.

Varias veces, en su intervención, el mandatario evocó ideas del pensamiento del Comandante en Fidel Castro y del General de Ejército Raúl Castro. Recordó que Fidel nos enseñó que en tiempos de crisis, no podemos renunciar ni al desarrollo ni al pensamiento, que no hay obstáculo insalvable y que siempre hay una oportunidad para crecer. Y en ese camino, el General de Ejército nos demostró que “sí se puede, sí se pudo y siempre se podrá”.

“El pueblo conoce las causas de muchas de las dificultades que vivimos, pero también necesita respuestas concretas, decisiones oportunas y resultados que se sientan en la vida cotidiana”, consideró el Jefe de Estado.

En ese sentido, reconoció que “hay trabas que no vienen de afuera, ni de bloqueos. Hay lentitud, burocracia, normas que frenan al que quiere producir y decisiones que hemos postergado. Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora”.

Díaz-Canel afirmó que a la resistencia le debemos la Patria; “pero hoy la resistencia, por sí sola, no basta. Este tiempo nos exige transformar: producir más, destrabar más, escuchar más, decidir mejor y rendir cuentas”.

De igual manera aseguró que “lo que nos proponemos poner en marcha es una agenda económica y social de emergencia, con medidas que forman parte de nuestro Programa de Gobierno y de políticas aprobadas por el Partido, junto a decisiones que no pueden seguir esperando”.

Más adelante, el mandatario comentó que “algunas no tendrán consenso absoluto, pero son impostergables. Y todas tendrán un responsable con nombre y apellidos, un plazo definido, un indicador para medir su cumplimiento y una rendición de cuentas pública ante el país”.

Y seguidamente reflexionó: “Lo que funcione, se ampliará. Lo que no funcione, se corregirá sin demora. Quien tenga una responsabilidad tendrá que rendir cuentas por ella; y cuando alguien no pueda cumplir lo que este momento exige, deberá abrir paso, con responsabilidad, a quien pueda hacerlo mejor. Vamos a enfrentar este proceso como el desafío de las generaciones que hoy compartimos la defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo”.

Díaz-Canel: Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros, y tenemos que cambiarlo ahora

En su discurso,Díaz-Canel detalló las principales transformaciones económicas y sociales en temas decisivos para el país, donde Cuba -señaló- “no necesita más dilaciones; sino soluciones”.

El mandatario expresó que “gobernar es resolver, destrabar, acompañar y hacer que las decisiones se conviertan en mejoras reales. Porque crear en Cuba, invertir en Cuba, trabajar en Cuba y quedarse en Cuba también depende de que el país sea capaz de abrir caminos, ordenar con inteligencia y apoyar a quienes quieran aportar”.

El Jefe de Estado reiteró que cada medida que anunciamos tendrá responsables, plazos e indicadores. Vamos a informar lo que avance, lo que se incumpla y lo que haya que corregir. Y aclaró que “habrá cosas que, para protegerlas de quienes quieren sabotearlas, tengamos que tratar con discreción; ya nos enseñó Martí que hay cosas que, para lograrse, han de andar ocultas. Pero la discreción nunca será un permiso para ocultarle algo al pueblo”.

“Como pueblo no nos vamos a convocar solamente a resistir. Nos vamos a convocar a crear. A producir. A decidir. A fiscalizar. A prosperar y a transformar”, insistió el mandatario.

Díaz-Canel ratificó que “esto que empezamos hoy no lo hace un gobierno. Esto lo hacemos todos o no lo hacemos: con el campesino que vuelve a sembrar, con la mipyme que se atreve, con el técnico que instala el primer panel, con la maestra, con el médico, con el joven que decide quedarse y apostar por su tierra, con el cubano residente en el exterior que tiende la mano. Contigo. Conmigo. Con todos”.

“No vamos a negar los problemas. No vamos a defender la burocracia. No vamos a cerrarle la puerta al talento. No vamos a abandonar a los vulnerables. Y no vamos a permitir, jamás, que el sufrimiento de este pueblo causado por el perverso bloqueo imperialista, se use contra la soberanía de la Patria”, aseguró el Presidente de la República.

Díaz-Canel afirmó que “nada será imposible si asumimos el desafío como oportunidad y la historia como inspiración”. Y hacia el final de su crítico, profundo y enaltecedor discurso, el mandatario cubano recordó que “ninguna Revolución la ha tenido fácil; y la nuestra ha tenido la osadía de sobrevivir a seis décadas de bloqueo, leyes genocidas, guerra híbrida y una escalera de medidas coercitivas unilaterales que ninguna otra nación soportó, ni soportaría por tanto tiempo”.

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