Honores a la eterna Presidenta de la FMC

Honores a la eterna Presidenta de la FMC

Vilma, la eterna Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, nos legó su ejemplo imperecedero, ese que a decir del Comandante en Jefe aquel luctuoso 18 de junio de 2007 es «más necesario que nunca».

Ese día, en toda la Isla hubo muestras de dolor, de agradecimiento y, sobre todo, de compromiso con una obra que devino en una Revolución dentro de la Revolución.

Porque en Vilma se resume la cubana luchadora audaz, trabajadora ejemplar, jefa, madre y abuela amorosa. Fue, y es, la esposa y amiga incondicional del General de Ejército Raúl Castro Ruz. Hizo suya la máxima martiana de que la Patria es ara y no pedestal.

Hoy, cuando se cumplen 19 años de su partida física, en el Mausoleo a los Mártires del II Frente Frank País García, que guarda sus cenizas, se le rendirá el merecido homenaje, ese que también se manifiesta en los espacios cotidianos donde las mujeres, ya emancipadas, «aman y fundan».

Está presente en círculos infantiles, en las casas de orientación a la mujer y a las familias, en los extraordinarios avances que tenemos en cuanto a la equidad de los géneros y el principio de que los derechos, deberes y oportunidades son para todos los cubanos sin distinción.

Vilma nació en una Cuba donde las mujeres, los negros y los más humildes apenas tenían voz. Cuando murió eso era cosa de un pasado que no puede volver.

Fidel reconoció los valores de esa mujer imprescindible, que «consagró toda su vida a luchar por la mujer cuando en Cuba, la mayoría de ellas era discriminada como ser humano, al igual que en el resto del mundo, con honrosas excepciones revolucionarias»

Fuente: Granma

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