Camagüey, Cuba. – Particularmente dramáticos son los efectos del bloqueo y del cerco energético del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, en el sector de la Salud Pública.
Sufren los pacientes, los familiares y los trabajadores ante la imposibilidad de administrar un medicamento, completar un tratamiento y salvar una vida o mejorar las condiciones del enfermo.
En el Hospital Oncológico de Camagüey, de carácter regional, cada jornada es un desafío; cada día de trabajo, un reto, comenta la Jefa del Servicio de Radioterapia, Noralis Bejerano Calixto.
Se han roto las fuentes radiactivas; no se han podido adquirir las piezas de repuesto; el material de informática, ni siquiera eso ha sido posible mantenerlo para el funcionamiento adecuado de todos estos equipos.
Existe un equipo de radioterapia superficial, que es uno de los que está roto en este momento, que se utiliza en tumores de piel. Era el único equipo en todo el país que se mantenía funcionando y sufrió una rotura recientemente en la fuente debido a las fallas eléctricas, los cambios de voltaje. En Cuba, en este momento, no hay ningún equipo de radioterapia superficial, ni de braquiterapia funcionando.
Ya tenemos dificultades incluso con la cirugía. No hay citostáticos, los equipos de radioterapia cada vez son menos, porque no contamos con las piezas de repuesto, los medicamentos. Es muy difícil verse en esta situación de querer ayudar a tantas personas y no contar con los medios.

En el Hospital María Curie, de Camagüey, dedicado a la atención integral del paciente oncológico, desde Ciego de Ávila hasta Las Tunas, cada día de trabajo es un reto, para prestar los servicios, desde consultas de clasificación hasta las de seguimiento y los tratamientos quirúrgicos, de radioterapia o quimioterapia.
Cada día, los trabajadores enfrentan muchas dificultades para cumplir esos protocolos, comenta el director del Hospital Oncológico, doctor Leonardo Hernández Herrera.
Todos esos servicios están funcionando en el Hospital Oncológico. ¿Cómo están funcionando? Gracias al esfuerzo y al sacrificio, a la creatividad de nuestros especialistas; porque nos hemos visto muy afectados en la atención al paciente oncológico, desde todos los puntos de vista. Desde el punto de vista quirúrgico, por los insumos; desde el punto de vista de la quimioterapia; en el tema de la radioterapia también estamos muy afectados; y en las otras especialidades que contribuyen al diagnóstico del paciente oncológico.
Las afectaciones están provocadas por el bloqueo que tiene el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país, que impide al Sistema Nacional de Salud Pública y a nuestro Gobierno Revolucionario poder adquirir los tratamientos específicos, los recursos y los insumos necesarios para poder atenderlo, y las piezas de repuesto para poder rehabilitar equipos que están rotos, que están dañados.

No obstante, las dificultades, los especialistas buscan alternativas para atender a los pacientes
Las alternativas siempre van de acuerdo con el diagnóstico del paciente y al tratamiento que se vaya a ejecutar. Quizás no tengamos una primera línea de quimioterapia, ni una segunda, pero los médicos especialistas buscan una tercera línea y hacen un esfuerzo extraordinario para poder administrar el tratamiento a los pacientes. Igual sucede con la parte quirúrgica, buscamos alternativas y soluciones para poder hacer el tratamiento quirúrgico.
En medio de las actuales complejidades agravadas por el bloqueo yanqui, el promedio anual de pacientes diagnosticados con cáncer fluctúa entre los 300 y los 400, “hay un alza en la incidencia del paciente con cáncer, no solamente en el mundo y en Cuba, sino en Camagüey también, que oscila en Cuba entre la primera y la segunda causa de muerte; en este momento es la segunda causa, y en algunas provincias como Camagüey, puede ser la primera causa de incidencia; y también son más frecuentes, en edades más tempranas.

A los efectos del bloqueo yanqui que impide la entrada de medicamentos, insumos y piezas de repuesto para los equipos de alta tecnología, se suma el cerco energético, que limita la estabilidad del servicio, aún cuando el Hospital Oncológico está conectado a un circuito especial, y dispone de grupo electrógeno, ratifica el director del Hospital Oncológico, doctor Leonardo Hernández Herrera
El hospital está protegido por dos circuitos, uno especial que cruza por toda la línea de los hospitales, y cuando éste no puede darnos energía por el fallo del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), o por alguna avería importante, existe un grupo de electrógeno para poder garantizar los servicios vitales del hospital.Aunque es una alternativa, no responde a todas las necesidades,
Además es muy incómodo, porque usted entonces tiene que operar con el grupo de electrógeno solamente la urgencia y emergencia de la oncología; no se puede hacer caso electivo, porque no hay un respaldo electroenergético adecuado para garantizar la seguridad de la intervención quirúrgica, y del paciente con la anestesia, y el trabajo de la máquina de anestesia.

–¿También se afectan las terapias?
Efectivamente, todos los tratamientos se afectan; incluso este grupo de electrógeno no cubre la totalidad de las necesidades del hospital. El área de consulta externa se ve totalmente afectado y hay que suspender todas las consultas externas. Y por supuesto que se detiene el tratamiento radiante; la radioterapia no puede funcionar; y la quimioterapia funciona con lámparas que se utilizan como fuentes alternativas y con el esfuerzo de los profesionales para poder canalizar la vena y realizar los tratamientos que están previstos.
Como enfatizara el Canciller cubano, Bruno Rodríguez, en la presentación del informe de los efectos del bloqueo yanqui, “la salud necesita los recursos, los pacientes necesitan los tratamientos a tiempo; pero el cerco energético y las medidas contra las navieras impiden que lleguen a Cuba.
El bloqueo atenta contra la vida de un pueblo.
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