El Senado de Estados Unidos aprobó ayer una resolución que busca prohibir el uso de las fuerzas armadas contra Venezuela sin la autorización expresa del Congreso. La medida, que representa un revés para Washington, fue aprobada por 52 votos a 47, y constituye una respuesta a las agresiones contra la soberanía de la nación sudamericana y al secuestro del presidente constitucional de ese país, Nicolás Maduro.
De acuerdo con Telesur, cinco senadores republicanos –Rand Paul (Kentucky), Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine), Todd Young (Indiana) y Josh Hawley (Missouri)– rompieron filas para unirse a los demócratas y apoyar la resolución. El senador demócrata John Fetterman (Pensilvania), quien había mostrado reservas previas, también votó a favor. El resultado constituyó una crítica bipartidista a la autoridad del presidente Donald Trump en política exterior y una prueba de la lealtad del Partido Republicano.
La resolución, copatrocinada por Paul, exigió que el Presidente ponga fin a las hostilidades contra Venezuela y buscó reafirmar el papel constitucional del Congreso en la declaración de guerras. Aunque no tiene fuerza de ley vinculante inmediata, su aprobación envía un potente mensaje político de restricción y supervisión legislativa.
«El Senado acaba de aprobar una votación bipartidista que refleja una profunda preocupación por las continuas acciones militares de Trump con respecto a Venezuela. Los estadounidenses no quieren que “controlemos” Venezuela y merecen que se escuche su voz», expresó en su red social x el senador por el Estado de Nueva Jersey, Andy Kim.
Venezuela ha sostenido consistentemente que su política exterior y seguridad interna son asuntos exclusivos de su pueblo y Gobierno, no sujetos a las decisiones o imposiciones de parlamentos extranjeros.
