Con motivo de la celebración este martes del Día del Libro Cubano, en reconocimiento a la creación en 1959 de la Imprenta Nacional de Cuba, bajo la dirección de Alejo Carpentier (1904-1980), varias instituciones rectoras o relacionadas con la literatura han manifestado su compromiso con este sostenido y democratizador trabajo por el acceso a la lectura y al conocimiento.
El Ministerio de Cultura (MINCULT) refirió en sus redes sociales que la fecha marcó el inicio de la consolidación de una infraestructura editorial que acompañó hitos como la Campaña Nacional de Alfabetización y la conformación de un sistema de editoriales en todo el territorio nacional, sentando las bases de una cultura del libro inclusiva y de alcance masivo.
Para la historia de la Revolución cubana, la publicación de la Biblioteca del Pueblo y obras universales como El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha —ilustrado por el español Pablo Picasso (1881-1973) y el francés Gustavo Doré (1832-1883)—, simbolizó, desde sus inicios, la voluntad de articular tradición y acceso, pensamiento y formación, sostiene la publicación.
Actualmente, prosiguió el MINCULT, el libro continúa siendo un pilar estratégico dentro del desarrollo cultural del país; su promoción y defensa constituyen una prioridad para las instituciones y para todos los actores que intervienen en la cadena editorial.
Dentro de ese entramado, Ediciones Unión, creada por el Poeta Nacional Nicolás Guillén (1902-1989) en 1962 dentro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), ocupa un lugar esencial, ya que atesora un extenso catálogo con parte de la creación literaria más significativa posterior al triunfo revolucionario, lo que la convierte en patrimonio de la cultura nacional, indicó por su parte la organización que agrupa a la vanguardia artística y literaria del país.
Su director, el joven escritor Yoel Enríquez, recordó que en algunos momentos de los 62 años de historia de Unión, la editorial llegó a producir más de una veintena de títulos anuales, entrega que se ha visto afectada en los últimos años por las dificultades económicas que atraviesa el país; carencia que aceleró el tránsito hacia formatos digitales en aras de que los textos continúen llegando a los lectores.
No obstante, agregó la Uneac, y a pesar del complejo escenario actual, Ediciones Unión celebra el aniversario 65 de la institución y el centenario del líder de la Revolución Fidel Castro Ruz (1926-2016), con 15 nuevos títulos en formato impreso, en tiradas de mil ejemplares.
Mentir desde La Habana, de Ernesto Pérez Castillo —novela ganadora del premio Ítalo Calvino (1923-1985), presentada recientemente—, forma parte de esa lista, y será sucedida por el resto de los títulos.
La próxima entrega será En el ojo del águila, de Abel González Santamaría, obra que obtuvo el Premio de Ensayo Histórico Juan Pérez de la Riva (1913-1976); y tendrá lugar el 15 de abril, a las 3:00 p. m. en la sala Villena.
El Día del Libro Cubano es también un homenaje al compromiso de la nación con la cultura y la educación, fieles a la certeza expresada por el propio Fidel en 1961: «Nosotros no le decimos al pueblo: cree. Le decimos: lee», finalizó la Uneac en su comunicado.
La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (BNCJM) escribió por la efeméride que la centenaria institución no solo preserva documentos; también acompaña presentaciones de textos y la puesta en circulación de títulos de interés para todos los públicos, con el habitual compromiso con la difusión de la cultura, manifestado en distintas áreas como la mediateca, que ofrece un panorama amplio y accesible sobre la riqueza literaria del archipiélago.
Con el sello Ediciones Bachiller y la revista de la biblioteca, así como con otras iniciativas, la BNCJM constituye esencia misma de la preservación de un patrimonio invaluable: el libro.
Gratitud infinita a quienes generan, aportan y comparten saberes extraídos de cada cuartilla, de cada historia, añadió la fuente, a lo que se suma el reconocimiento general de las instituciones referenciadas a un sólido gremio que incluye a escritores, editores, diseñadores, impresores y promotores que, con su labor, garantizan la permanencia y vitalidad de la literatura cubana.
