Pidiendo perdón, iniciamos esta emisión con la voz de un provocador profesional, el encargado de negocios de EEUU en Cuba, Mike Hammer.
Y continuamos con lo que dicen congresistas norteamericanos sobre lo que está pasando en su país
Hammer hace todo lo contrario a, lo que se supone, hace un diplomático. Desde que se abrieron las Oficinas de Intereses en Washington y La Habana, tuvimos saboteadores que hacen todo para que se cierre el único canal directo entre dos países que tienen una mala relación pero también fronteras y emigrados y necesidad de entenderse al menos en temas técnicos.
Hammer es un súbdito que Trae como mandato la provocación para que estalle una guerra civil en Cuba, algo en lo que se han empeñado tanto que no logran ver lo que pasa dentro de Estados Unidos.
Como se concluye de acuerdo a los reportes del Observatorio de medios de Cubadebate y la conclusión explica por qué no hubo reacción al ataque del 3 de enero:
«El ataque imperial contra Venezuela del 3 de enero de 2026 no fue únicamente un episodio “militar” convencional, sino una acción de dominación multidominio (tierra, aire, mar, espacio, ciberespacio), donde el ciberespacio, el espectro electromagnético y la manipulación informativa operaron como armas para desorganizar capacidades estatales, condicionar la percepción pública y reducir los costos políticos de la agresión.
El “apagón” provocado en Caracas aparece en el discurso público de Trump y del jefe del Estado Mayor Conjunto como un vector operacional (“apagar las luces” y “superponer distintos efectos” desde U.S. Space Command y U.S. Cyber Command), es decir, como parte del diseño de guerra y no como un accidente colateral. El daño a la infraestructura crítica (energía y telecomunicaciones) y la degradación de la conectividad no son “ruido” alrededor de una acción armada; fue un mecanismo de asfixia táctica dirigida a cortar, segmentar y confundir a la población venezolana.
En términos militares, confirmado por las fuentes citadas, esta operación fue diseñada para “abrir un corredor” para el Ejército de Estados Unidos, disminuir resistencia local y limitar la capacidad de mando, control y comunicación del Estado venezolano.
Solo atacan cuando tienen maniatados a los objetivos. Pese a ello, no pudieron apagar el coraje de los cubanos, los que se crecieron ante los famosos DELTA.
Más detalles en el podcast íntegro:
