Aniversario 60 de la Victoria de Playa Girón
  • Viernes, 16 de Abril de 2021
  • El código 355

    2021-03-24 08:46:19 / web@radiorebelde.icrt.cu / Roberto Mesa Matos


    Misael Miguel Lastres Farrell

    No le teme a absolutamente a nada, una certeza que demuestra a todos y  especialmente a los abuelos, a quienes les ha quedado claro durante este período en que hizo “acto de presencia” la pandemia de la Covid-19 y la carga de tristeza y dolor, varió en el mundo los estilos de vida y conducta.

    El bayamés, Misael Miguel Lastres Farrell tiene una energía vibrante a los 31 años de edad, cualidad que hace visible hasta para sus amigos mediante las fotos que gusta “subir” a la red social de Facebook. Imagino que para él este último año sea muy complejo porque disfruta de las jaranas, el desenfado, sonreír y bailar mucho.

    Misael Miguel Lastres Farrell

    “Nos hemos tenido que acostumbrar al nasobuco para proteger nuestra salud, que es lo más importante”, me comenta mediante el chat, y confirma que no ha dejado de publicar instantáneas en las que muestra el protagonismo de los más bisoños en las tareas que les ha tocado asumir desde marzo del año anterior a la fecha.

    Misa, como le llaman los más cercanos, es Licenciado en Cultura Física, y líder en todo lo que se involucra: “la producción de alimentos, específicamente en la siembra de plátano, boniato y yuca en el polo productivo Cautillo – Bejuquero; en las pesquisas voluntarias por los barrios y comunidades de Bayamo, los cierres de los consejos populares donde hay más incidencia de la COVID-19 y la carretera que conduce a Santiago de Cuba.”

    “Creo que poder constatar con mis propios ojos cómo hay jóvenes como yo en las zonas rojas, en el enfrentamiento directo al nuevo coronavirus me ha dado fuerzas para estar en cualquier combate y llamado que haga el país para colaborar. Hay muchas personas que se arriesgan y pienso que todos somos importantes en esta lucha que libra el pueblo, por eso siempre le digo a la gente, a mis vecinos que esto es tarea de todos y que hay que cuidarse.”

    Desde el fin de semana a acá, este muchacho ha vivido días estremecedores: fue uno de los elegidos para participar como voluntario en la tercera fase del ensayo clínico del candidato vacunal Abdala, contra el SARS-CoV 2, que desde el lunes se aplica a seis mil personas residentes  en la ciudad capital de la oriental provincia cubana de Granma.

    “Han sido horas hermosas, una experiencia maravillosa y en lo personal me siento útil. Me ha tocado de cerca apreciar lo que hace la dirección de la Revolución para preservar la vida de las personas por encima de todo, cómo Cuba, con pocos recursos, una nación bloqueada por el país más poderoso del mundo, no escatima esfuerzos, ni hora por el bienestar de las personas, del pueblo.”

    Ensayo clínico Abdala en Bayamo

    Lastres Farrell dice que en un primer momento no fueron elegidos por los especialistas del área de salud, estaban como “relevos” por si fallaba algún voluntario, cuestión que al final sucedió y le dieron paso a él, a su joven esposa; y al abuelo, Juan Farrell. Al final ni este por la presión arterial alta, ni la abuela por obesidad, pudieron estar en el estudio.

    “Había personas con patologías a las que no se les permite vacunar ahora y nos llamaron. Apuntaron nuestros nombres y nos explicaron que debíamos estar el martes en el consultorio del médico y la enfermera de la familia, el número 10, del reparto Carlos Manuel de Céspedes.

    “En esa institución nos trataron muy amable, nos pesaron, midieron y tomaron la temperatura y la presión arterial, de ahí nos pasaron para un departamento donde había que llenar un libro de preguntas necesarias, como una historia clínica. Explicaron qué hacer en cada momento y cómo se iba a proceder a la hora del ensayo.

    Casi han transcurrido 24 horas del pinchazo con Abdala y Misael dice que se siente “campana”: ni él, ni su esposa han presentado ningún evento adverso.  

    Llegamos en ómnibus al centro ambulatorio y a cada paso todo era profesionalidad y gentileza

    “Llegamos en ómnibus al centro ambulatorio y a cada paso todo era profesionalidad y gentileza para hablar de las interioridades del proceso. Nos organizaron en grupos de cien y otorgaron un código, el mío es el 355.

    “Hay mucha disciplina y silencio para facilitar la concentración; ya dentro vamos accediendo en grupos de 25.  Reina el silencio, literalmente, no se siente ni una mosca. Hay personas de todos los grupos etarios.

    Ensayo clínico Abdala en Bayamo

    “Resultó un orgullo muy grande; un inmenso privilegio, una experiencia maravillosa que contaré con emoción a mis hijos porque respaldamos el desempeño de nuestros científicos por la vida. Todos somos importantes porque con nosotros van a medir la efectividad de la investigación, de los candidatos vacunales.

    “No sentí nada, es apenas un “pinchacito”. Cuando entré pensé muchísimo en el Comandante en Jefe Fidel Castro, en los feliz que hubiese estado en este decisivo momento para la salud del pueblo que él tanto defendió y que hoy participa en este enfrentamiento con la determinación que nos legara a las nuevas generaciones”, concluyó Lastres Farell. (Foto: Cortesía del entrevistado)


    Envía tu comentario
    • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
    • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
    • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.

    ENLACES EXTERNOS
    Radio Cubana
    ICRT
    Granma
    © Radio Rebelde - 2020
    © Radio Rebelde - 2020