La justa defensa de Cuba a su «soberanía e independencia, sustentada en el ejercicio legítimo del derecho a la libre determinación y a establecer relaciones de amistad y cooperación con todos los gobiernos y pueblos del mundo, en un marco de respeto mutuo, igualdad soberana y apego al Derecho Internacional», recibió la solidaridad de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
A través de un comunicado, ese mecanismo de integración regional expresó su más firme respaldo y acompañamiento al pueblo y Gobierno de la Mayor de las Antillas, al General de Ejército Raúl Castro Ruz y al Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
En el documento se reafirma, además, que «la Carta de las Naciones Unidas constituye el fundamento esencial de la convivencia pacífica entre los Estados, al consagrar principios universales como la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos, la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial e independencia política de cualquier Estado, la solución pacífica de las controversias y el derecho inalienable de cada pueblo a decidir su propio proyecto político, económico y social».
Remarca que «la Alianza reconoce y valora la trayectoria histórica de la política exterior cubana, construida desde una doctrina de independencia, dignidad nacional y profundo compromiso con el multilateralismo». Y recuerda la vocación permanente por la cooperación internacional, la solidaridad entre los pueblos y el respeto a las normas del Derecho Internacional de la Isla, contribuyendo, de manera sostenida, «al entendimiento, la paz y el bienestar colectivo, especialmente en favor de los países del Sur Global».
Finalmente, exhorta a la comunidad internacional y a los organismos multilaterales a mantener su respaldo decidido y solidario con la República de Cuba, en coherencia con las resoluciones adoptadas de forma reiterada y mayoritaria por la onu, que demandan el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero, y a contribuir de manera responsable a la paz, la estabilidad y la cooperación en América Latina y el Caribe.
