Homenaje de Díaz-Canel a José Martí en Vietnam

Las primeras horas de Díaz-Canel en Vietnam: un encuentro con lo sagrado

Las primeras actividades del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en Vietnam fueron de homenaje al Héroe Nacional de Cuba y a la resistencia de este pueblo que conquistó su independencia hace 80 años con altas dosis de heroísmo.

En el parque-jardín Tao Dan, situado en la capital, el Jefe de Estado depositó rosas blancas a «nombre de pueblo de Cuba» para el habanero universal, Apóstol de la Independencia José Martí, que abrió el camino de la admiración cubana hacia la tierra de los anamitas en la revista La Edad de Oro.

En la colocación de rosas blancas ante el busto de Martí en Hanói, creado por amigos de la Mayor de las Antillas en la capital vietnamita hace dos décadas, acompañaron a Díaz-Canel los miembros del Buró Político, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, así como el resto de la delegación que lo acompaña en la segunda visita oficial que realiza al país indochino como Jefe de Estado.

También en la cálida tarde de este domingo en Hanói, el Jefe de Estado llegó hasta el recién inaugurado monumento internacional al soldado, erigido en agradecimiento a la ayuda brindada por especialistas cubanos y soviéticos, de expertos chinos y soldados internacionalistas de Laos y de Camboya.

Ante los pies del monumento el mandatario elogió el simbolismo del lugar en el que se evoca a generaciones de vietnamitas que consagraron su vida a la independencia del país y también a los combatientes cubanos caídos en esta admirada tierra de Asia.

Por su parte, el Viceministro de Defensa de Vietnam, Nguyễn Trường Thắng, dijo que el pueblo y las autoridades vietnamitas estaban conmovidas, porque el Presidente Díaz-Canel llevaba pocas horas en Vietnam y después de un largo viaje fue al encuentro con la sagrada historia del país asiático. Nosotros, insistió el vicetitular, nunca vamos a olvidar lo que hizo Cuba por este pueblo.

El momento más conmovedor ocurrió luego en los salones del Museo Militar.  El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, durante el recorrido por la instalación, fue recibido de manera espontánea por una multitud de niños, jóvenes y vietnamitas de todas las generaciones que coreaban al unísono «¡Cuba, Cuba!».

El mandatario, visiblemente conmovido, se encontró con que el museo -que exhibe la historia de resistencia y victorias del pueblo vietnamita en distintas etapas- estaba particularmente concurrido por familias completas que se acercaron a saludarle y expresarle su afecto.

La escena se tornó especialmente impactante cuando los más jóvenes, muchos de ellos portando banderas, comenzaron a gritar el nombre de la isla caribeña. Acerca del simbolismo de las relaciones y lo que vivió en el Museo Militar, Díaz-Canel escribió en el libro de visitantes.

En este Museo de Historia Militar, que es testimonio del heroísmo y la resistencia del invencible pueblo vietnamita, rendimos tributo en nombre del Partido, del gobierno y el pueblo cubano a las generaciones que consagraron sus vidas a la libertad, la independencia y la defensa de la nación.

Las históricas acciones de Vietnam son inspiración para Cuba porque compartimos similar vocación por la soberanía y la justicia social. Al rendir homenaje a los combatientes cubanos caídos, evocamos el sacrificio compartido y la hermandad sellada en la icónica frase del Comandante en Jefe: «Por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre».

Este recibimiento tan cálido y espontáneo del pueblo vietnamita, especialmente de sus niños y jóvenes, confirma que la relación entre Cuba y Vietnam trasciende los lazos diplomáticos y gubernamentales para estar anclada en lo más profundo del corazón de sus pueblos.

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