Sutil enfermedad
2021-02-08 10:05:27 / web.radiorebelde@icrt.cu / Heydi González Cabrera

Hace años, trabajadores del sector de servicios donde estaba implícita la atención al público, comenzaron a presentar un fenómeno muy singular, que derivó a su estudio. Las investigaciones comprobaron que en un 50% aparecía una nueva patología laboral: el llamado Síndrome de Burnout o desgaste profesional, que fue identificado como típico de “personal que trabaja con gentes”.
Definición del término:
El Burnout, también llamado síndrome del “quemado”, se considera como la fase avanzada del estrés profesional, y se produce al desequilibrarse las expectativas en el ámbito profesional y la realidad del trabajo diario, como resultado del agotamiento, físico o/y mental, por falta de dominio emocional, e incapacidad de relacionarse con los que conforman su vida laboral.
Deviene, además, despersonalización, distanciamiento emotivo de destinatarios de los servicios que prestan, hacia los que dirigen actitudes negativas, hostiles, críticas y distantes.
Y por último, falta de realización o vivencia de fracaso personal, con pérdida de la autoestima. El individuo es incapaz de satisfacer las demandas que le hacen, ni cree posible su promoción o realización personal.

A partir de ahí, psiquiatras, psicólogos y sociólogos coincidieron en afirmar que hay varios factores vinculados en esta patología. Entre ellas:
Evolución y sintomatología:
Los expertos coincidieron en que el desgaste profesional surge de manera paulatina, y lo dividen en varias etapas:
Factores asociados al Síndrome:

La antigüedad profesional se relaciona de tal forma, que presentan niveles más elevados de agotamiento emocional los trabajadores de la salud con mayor tiempo de permanencia laboral. Además, al aumentar el número de años de ejercicio profesional, se consolida la autoestima profesional, o, por el contrario, se produce una disminución en sus niveles.
El ocio diario está relacionado con el grado del Síndrome y con el estado de salud general de estas personas. Además, un período diario de dos a cuatro horas de ocio se correlaciona con una mejor salud general.
El consumo de analgésicos, tranquilizantes y tabaco se vincula también al Burnout. Los profesionales sanitarios que consumen tranquilizantes presentan un nivel más elevado de agotamiento emocional, así como peor salud general.
El síndrome de “burnout”, también llamado síndrome de “estar quemado” o de desgaste profesional, se considera como la fase avanzada del estrés profesional, y se produce cuando se desequilibran las expectativas en el ámbito profesional y la realidad del trabajo diario.