Depresión y alcoholismo entre ejecutivos norteamericanos
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
1ro. de Abril de 2009, 9:16 a.m.
La Habana, Cuba.- No hay que asombrarse. Las informaciones traen de cuando en cuando suicidios a causa de la crisis global, pero no se puede comparar con lo sucedido en 1929.
Entonces se suicidaban los magnates que de pronto se veían en la pobreza al perderlo todo en la bolsa de valores. Ahora las noticias exponen que se quitan la vida personas que no pueden aguantar meses y meses sin empleo con una familia que mantener y optan por el extremo.
Los magnates, en esta ocasión, no han llegado a esos niveles. Pero están afectados. Una crónica de la agencia Reuters se pregunta: “¿Cocaína y martinis en Wall Street? No hay nada nuevo por ahí”.
El problema es que los altos ejecutivos no solamente se arrancan los cabellos de desesperación, sino que recurren a todo tipo de drogas para tratar de calmarse, y la principal de ellas es el alcohol.
Es peligroso, porque luego pueden aparecer las tendencias suicidas.
Los expertos alegan que cada vez más personas vinculadas a las finanzas están buscando un tratamiento contra la adicción, mientras la crisis económica global afecta apuestas enormes en un casino que puede terminar en la quiebra.
Sigurd Ackerman, director médico del departamento de rehabilitación del hospital de Silver Hill en New Canaan, Connecticut, indica que esos personajes “están siendo admitidos con depresión o por abuso de fármacos, o ambos".
Ackerman sostuvo que hay una alta concentración de profesionales financieros en ese suburbio, a 60 kilómetros de Nueva York, cuyas calles principales están alineadas con finas tiendas que son frecuentadas por las esposas de importantes gerentes y banqueros.
"Se supone que ibas a ser un amo del universo, que ibas a estar en la cima de todo", afirmó uno de los ejecutivos de servicios financieros que comenzó en agosto su rehabilitación por alcoholismo.
Robert Curry, fundador de Turning Point for Leaders (Momento de cambio para los líderes), una firma consultora en New Canaan que genera programas de tratamiento para ejecutivos de alto rango, parece haber sido muy previsor en su visión de las cosas y vislumbró que los magnates necesitarían frecuentemente tratamiento.
Él culpa a la crisis de un mayor empleo de alcohol y drogas (algo que beneficia su negocio) y reveló que "tenemos más de 50 hogares en custodia en esta ciudad y eso es insólito" y que "los incidentes de violencia doméstica han aumentado, y eso está estrechamente relacionado con el abuso de fármacos".
Harris Stratyner, sicólogo neoyorquino de los Centros de Tratamiento Caron, una prestigiosa fundación de tratamiento a la adicción sin fines de lucro con oficinas en Manhattan, dijo que las estrellas del mundo financiero eran más propensos al riesgo y a comportamientos extremos por naturaleza.
"Hay una necesidad de adrenalina conectada con la economía", dijo Stratyner. "¿Por qué hay tantas personas atraídas a ese mundo?, No todas, pero varias, ya son adictos a la adrenalina y están buscando los extremos", explicó.
Stratyner aseveró que enfermedades mentales y de adicción, que a menudo van de la mano, cuestan cerca de 171 000 millones de dólares a Estados Unidos cada año en pérdidas por productividad laboral y Joseph Califano, un ex secretario de Salud de Estados Unidos, que fundó el Centro Nacional para la Adicción y Abuso de Sustancias en 1992, fue más lejos al afirmar que la ansiedad elevaba claramente el riesgo de usar fármacos en todos los estratos socioeconómicos.
La gente, sobre todo los magnates, están bajo máxima tensión, la mayoría porque no pueden pagar las deudas adquiridas y en tiempos difíciles de la economía suelen beber más y usar más drogas de todo tipo. |