Comenzó la polémica sobre la crisis global
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Radio Rebelde
4 de Marzo de 2009, 9:55 a.m.
La Habana, Cuba.- Ya, en cuanto se escuchó la primera ponencia en el XI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo, comenzó la polémica. El primer orador fue el premio Nobel de Economía de 2005 Edmund Phelps, peso pesado en la teoría económica, pero que tuvo tropiezos con algunos de los presentes en la sala plenaria porque no estaban de acuerdo con sus afirmaciones acerca del supuesto compromiso social y origen natural del torbellino que envuelve al planeta.
Los cargos del profesor fueron diluidos entre la irresponsabilidad de los sistemas financieros y la excesiva indulgencia de los gobiernos, como si los últimos no fueran cómplices completos de la desregulación y propugnadores de políticas de eliminar el control sobre el capital.
Las críticas las ganó Phelps por no tener en cuenta los problemas sociales y la enorme disparidad de enfoque de las soluciones en las que los sectores de menores ingresos llevan siempre la peor parte.
Para mayor contraste, un panel a continuación de la intervención del académico norteamericano contó con la participación del argentino Claudio Katz, un economista que puso de relieve el escándalo del empleo del dinero público “para el rescate bancario”, dedicado a fines para los que no estaban anunciados.
Para Kats, además, en la actualidad descuella el escenario de luchas sociales que se avecina en el primer mundo, que ya se está dando en algunos países.
Samir Amin, presidente del Foro del Tercer Mundo, aseguró que se había pasado a una nueva etapa y ya el capitalismo es obsoleto como sistema.
Los mexicanos Alejandro Valle y Arturo Guillén entraron en el debate sobre el tema central, que es casi tema único, pues incluso las intervenciones sobre tópicos que parecen al margen terminan relacionados con la crisis global.
Los dos académicos fueron a veces drásticos —“Los mexicanos no tenemos comida y tenemos celulares”— para demostrar las enormes contradicciones del sistema, y argumentaron que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha empeorado las cosas y la recesión solamente ha mostrado la capacidad de las oligarquías de restaurar sus intereses.
Yo, particularmente, me pregunto si tienen esa capacidad. Para mí, hasta ahora no, y sigue sin saberse cuándo terminará la caída libre de la economía mundial. |