Derrumbe industrial en USA
Joaquín Rivery Tur
Colaborador de Rebelde
4 de Noviembre de 2008, 9:50 a.m.
LA HABANA, CUBA.- En la víspera de las elecciones, los norteamericanos fueron golpeados por un nuevo índice de desastre cuando se reportó que el sector industrial había sufrido una caída estrepitosa para aterrizar en el nivel más bajo de los últimos 26 años.
Parecería poco lo que están sufriendo los ciudadanos desde que se detectaran las debacles de las firmas hipotecarias que, en busca de mayores ganancias, comenzaron a admitir a clientes dudosos en sus posibilidades de pagar.
Este último índice significa que la explosión de la burbuja financiera ha alcanzado de lleno a la llamada economía real y que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos decrece aceleradamente.
El colapso del índice de manufacturas a 38,9 puntos, que algunos economistas calificaron de una señal segura de recesión, fue reportada el lunes por el Instituto de Gerentes de Abastecimiento (Institute For Supply Management). La cifra fue sustancialmente más baja que la de septiembre, de 43,5, peor que los 41,5 puntos pronosticados por los economistas. (Cualquier índice por debajo de 50 es señal de contracción económica).
Bush está callado, extremadamente silencioso en estos días cuando todo el mundo lo ignora y él está contento de no tener que dar cuenta de la cantidad de mentiras que emitió sobre la “solidez” de la economía norteamericana.
El PIB correspondiente al tercer trimestre mostró una reducción económica a una tasa anual del 0,3% en el trimestre entre julio y septiembre, mientras que el gasto del consumidor tuvo su peor descenso en 28 años. ¿Cómo será el último trimestre?
Por supuesto, las malas noticias en el sector industrial se reflejaron inmediatamente en las bolsas de Nueva York y Europa, donde abrieron con una pequeña alza, pero al conocerse las novedades protervas de la industria todo se vino abajo.
Se trata, en realidad, de un eslabón normal de la cadena de vicisitudes por las que atraviesa el capitalismo en la crisis cíclica de turno, aunque quizás más profunda que las anteriores, incluso que la de 1929. |