Lleno de planes y proyectos llegó el 2009
Teresa Valenzuela
Colaboradora de Radio Rebelde
6 de Enero de 2009, 12:35 p.m.
La Habana, Cuba.- Por fin llegó el 2009, con su ardua tarea de llenar las expectativas de todos los habitantes del Planeta. Con curiosidad le pregunté sobre los propósitos que tenía para cumplir a partir de enero, qué pensaba sobre la felicidad de las personas y lo que les recomendaba para vivir 120 años.
El nuevo año dijo algo que, aunque al principio me sorprendió, reconocí que era cierto: el verdadero protagonista de la etapa que tenemos por delante no era él sino la gente que vive, respira y se esfuerza para alcanzar sus propias aspiraciones.
Entonces consideré lo importante de estrenar los días con las cosas que más nos compensaran y que, sobre todo, estaban en nuestras propias manos conseguirlas; de manera que resultaba esencial que cada cual descubriera sus propias ilusiones entre las infinitas maneras que da la vida de percibir la belleza y el gozo que a veces se presenta en detalles que pasan inadvertidos.
Pensé la urgencia de alejarnos de la seducción a la vanalidad envuelta muchas veces en celofanes de colores, y preservar como nuestros más valiosos tesoros a la familia, el amor, los amigos, los hijos y el trabajo, que a la vez de proporcionarnos una forma honrada de vivir también nos ofrece el beneficio de la utilidad. También ver la vida de manera positiva, analizar lo que tenemos y no lo que nos falta.
Analicé que absolutamente nada meritorio para nuestra existencia podría encontrarse en los objetos materiales muchas veces motivo de discusiones, que con el tiempo se gastan y destruyen, y reflexioné, además, sobre lo duradero de lo que no vemos pero si sentimos.
Tuve la certeza de que fuentes de regocijo serían el conocimiento que encierran los libros, el contacto con la naturaleza y el arte, y también el ir y venir presintiendo en cada esquina la sorpresa que nos hará más gratificante la vida.
Al reconocer esas verdades que todos los días se pueden tocar, no dudé ni por un instante en comprender que de nosotros mismos dependerá que el 2009 y los años por venir, sean buenos; sólo nos queda vivirlos intensamente y pensar que una vez más todo está por hacer y descubrir. |