El
periodista José Martí se
animó a dejar constancia a través de su palabra
la verdad sobre la situación de Cuba y de América
Latina del siglo diecinueve, su tiempo, pero con tal sombrosa
claridad, que su eco es certeza vigente para nuestros días.
Entre sus páginas más memorables estaban las
escritas en el periódico Patria, que recibió sus
aportes a lo largo casi de tres años.
“…fomentar y proclamar la virtud donde quiera
que se encuentre; mantener la guerra que anhelan los héroes
de la pasada contienda y los hombres que aún no han
empuñado el fusil”, fue uno de sus llamados
en la publicación nacida el 14 de marzo de 1892. Ella
formó parte del editorial publicado en el primero
de sus números bajo el título de “Nuestras
ideas”. En sus líneas estaba el pináculo
de toda una vida de análisis dedicada al futuro de
Cuba y del mundo.
Entre
sus alertas a los más nuevos combatientes de
la Cuba que luchaba por eliminar los grilletes del colonialismo
estaban las lecciones para convertir a las nuevas filas mambisas
sin el desorden que las llevó a la derrota. Esa posibilidad
no se podía reiterar en nuevos contextos, pero sin
olvidar el orgullo por quienes comenzaron los primeros combates
como enseñanzas de la pléyade de 1868 en su
condición indiscutible de padres fundadores de una
nueva nación que bullía en su mente.
Por
eso una de sus secciones del periódico se refería
al importante tema bajo la denominación de “La
Situación Política”. En ella se educaba,
se alertaba y se reconocía un pasado tan extraordinario
como para nunca olvidarlo. Dentro de su contenido estaba
todo lo que cubanos y puertorriqueños necesitaban
conocer de su país y si de caracteres y héroes
eran muchos los llamado de atención envueltos en la
mejor de las prosas martianas.
En
ese memorables trabajo el Maestro aseguró: “…los
Héroes que nos pintarán los que no se han cansado
aún de serlo…para que no caiga la fe de los
olvidadizos; la Guerra, o la crónica de ella, en relación
una veces, en anécdotas otras, por donde a chispazos,
se vea nuestro poder en la dificultad y nuestra firmeza en
la desdicha… el arte de pelear por la independencia
del país: a calzarse, a curarse, a fabricar cápsulas
y pólvora, a remendar las armas…”
De
forma tan atractiva y bien dibujado el futuro de un país
que aspiraba a alcanzar la independencia, José Martí entregó una
lección irrebatible que era ante todo la necesidad
de pintarnos la guerra tal y cual era o podía ser.
Lo esencial en ella era su necesidad espiritual de trasladarnos
entonces y ahora esa capacidad que debemos fertilizar por
siempre debe cumplir con su objetivo que es el de aprender
a ser cubanos. |